
La petrolera latinoamericana GeoPark anunció su entrada al mercado venezolano mediante la adquisición del bloque Bare, un yacimiento actualmente en producción ubicado en la Cuenca Petrolífera del Orinoco y que la compañía considera un activo con potencial de explotación durante varias décadas.
La operación representa un giro relevante en la estrategia de GeoPark, empresa con operaciones en Colombia, Argentina y Brasil, que ahora incorpora a Venezuela a su cartera en momentos en que el sector energético del país intenta recuperar capacidad productiva y atraer nuevas inversiones.
El bloque Bare constituye, según las estimaciones conocidas, una oportunidad de redesarrollo a gran escala debido al volumen de petróleo que todavía permanece en el subsuelo.
El yacimiento tenía originalmente unos 15.700 millones de barriles de petróleo in situ, de los cuales hasta ahora se han extraído más de 700 millones.
Actualmente produce alrededor de 11.000 barriles diarios mediante unos 1.100 pozos. Sin embargo, los planes de desarrollo contemplan elevar esa cifra hasta un máximo de entre 85.000 y 95.000 barriles por día.
Un potencial de 400 millones de barriles para GeoPark
Las negociaciones con el Estado venezolano asignan a GeoPark una producción neta acumulada cercana a los 400 millones de barriles durante el desarrollo del proyecto.
La compañía espera aumentar el factor de recuperación del yacimiento desde el actual rango de entre 4% y 5% hasta aproximadamente 8% o 9%, dejando además abierta la posibilidad de recuperar volúmenes adicionales mediante inversiones y nuevas tecnologías de extracción.
La incorporación de Bare, sumada al incremento previsto de la producción de GeoPark en Vaca Muerta, Argentina, debería llevar la producción consolidada de la empresa hasta entre 75.000 y 85.000 barriles diarios hacia 2030.
La cifra equivaldría aproximadamente a 2,7 veces los niveles actuales de producción de la compañía y convertiría al proyecto venezolano en uno de los principales pilares de su estrategia de crecimiento durante los próximos años.
Grupo Gilinski tomará el control
La entrada de GeoPark en Venezuela está directamente vinculada al Grupo Gilinski, uno de los conglomerados empresariales más importantes de Colombia.
Las gestiones del grupo controlado por la familia Gilinski resultaron decisivas para alcanzar un contrato de participación productiva por 25 años con la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA), que permitirá desarrollar el bloque Bare.
Como contrapartida, el Grupo Gilinski podrá adquirir hasta el 58,4% de GeoPark mediante una oferta pública de adquisición (OPA), convirtiéndose así en el accionista controlador de la petrolera.
La operación contempla una prima sobre las acciones y será financiada mediante títulos de la propia GeoPark, mecanismo con el que la compañía busca preservar su posición de caja y mantener una estructura financiera sólida.
El consejero delegado de GeoPark, Felipe Bayón, sostuvo que la empresa cuenta con experiencia suficiente para desarrollar el activo venezolano, particularmente por su trayectoria en campos maduros, sus operaciones en América Latina y su política de disciplina de capital.
La compañía considera además que la transacción permitirá renovar su cartera de activos y fortalecer sus perspectivas de crecimiento de largo plazo.
Venezuela busca recuperar su industria petrolera
El desembarco de GeoPark ocurre en un momento de profunda reorganización del sector energético venezolano. El país posee las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, concentradas principalmente en la Faja Petrolífera del Orinoco, pero durante años ha registrado niveles de producción muy inferiores a sus máximos históricos debido al deterioro de infraestructura, falta de inversiones, problemas de gestión y las sanciones internacionales.
En los últimos meses, el petróleo venezolano ha vuelto al centro de la agenda económica y geopolítica, en paralelo con los movimientos de Estados Unidos para ampliar su influencia sobre la producción y comercialización del crudo del país.
Washington ha defendido que la venta del petróleo venezolano debe realizarse a precios de mercado y que los recursos obtenidos regresen a Venezuela, mientras el Gobierno estadounidense ha cuestionado las condiciones bajo las cuales China adquirió durante años parte importante de esos suministros.
El escenario energético internacional también se encuentra condicionado por las tensiones en Medio Oriente y, particularmente, por la incertidumbre sobre el tránsito de hidrocarburos a través del estrecho de Ormuz. La volatilidad de esa ruta estratégica ha vuelto a incrementar el interés por reservas y proyectos petroleros ubicados fuera del Golfo Pérsico.
En ese contexto, el acuerdo entre GeoPark, PDVSA y el Grupo Gilinski supone una apuesta de largo plazo por la recuperación de un yacimiento venezolano de gran escala y, al mismo tiempo, modifica sustancialmente la estructura de propiedad de una de las petroleras independientes más relevantes de América Latina.
La entrada GeoPark desembarca en Venezuela junto al Grupo Gilinski y apuesta por multiplicar producción petrolera se publicó primero en El Periodista.

