
Céline Dion volvió a cantar frente a una multitud después de seis años, pero el exitoso concierto realizado el sábado en París fue apenas el comienzo del mayor desafío artístico y físico de su carrera: completar otras 25 actuaciones mientras enfrenta los efectos del síndrome de la persona rígida.
La cantante quebequesa, de 58 años, regresó ante cerca de 30.000 espectadores en la Plenitude Arena, desatando la emoción de un público que aguardaba desde hace años su retorno definitivo.
Ahora deberá afrontar otras 15 presentaciones entre septiembre y el 17 de octubre de 2026. Si su estado de salud lo permite, regresará al mismo recinto para ofrecer diez conciertos adicionales entre el 8 y el 29 de mayo de 2027.
Las próximas actuaciones están programadas para los días 16, 18, 19, 23, 25, 26 y 30 de septiembre. La primera etapa continuará el 2, 3, 7, 9, 10, 14, 16 y 17 de octubre.
La segunda serie comenzará el 8 de mayo de 2027 y seguirá los días 12, 14, 15, 19, 21, 22, 26, 28 y 29 del mismo mes. En total, la residencia contempla 26 conciertos en París. El calendario oficial mantiene las fechas anunciadas hasta mayo de 2027.
Un calendario diseñado en torno a su salud
Las actuaciones de 2026 fueron distribuidas principalmente los miércoles, viernes y sábados. La programación no es casual: busca entregar a la artista días de descanso y permitir que una presentación pueda ser trasladada si sufre una crisis repentina.
Dion padece síndrome de la persona rígida, una enfermedad neurológica poco frecuente que puede provocar espasmos musculares, dolores intensos, rigidez y dificultades para desplazarse.
La afección obligó a la cantante a suspender sus actividades y puso en duda su continuidad artística. Cada uno de los conciertos pendientes será, por lo tanto, una prueba sobre su capacidad para sostener una residencia de esta magnitud.
La intérprete ha viajado a París acompañada por parte importante de su familia, incluidos sus hijos René-Charles, de 25 años, y los gemelos Eddy y Nelson, de 15.
Desde que llegó a la capital francesa, a fines de agosto, se ha detenido en reiteradas ocasiones a saludar a los seguidores congregados frente al hotel Royal Monceau. Incluso ha cantado y bailado con algunos de ellos, en lo que también ha sido interpretado como una preparación gradual para el retorno.
Un regreso marcado por la emoción
El primer concierto comenzó con aproximadamente 45 minutos de retraso y la canción On ne change pas. Dion apareció vestida de negro y con el cabello recogido, pero debió interrumpir brevemente su presentación al emocionarse por la recepción del público.
“Había prometido no llorar; no cumplo mis promesas”, dijo antes de explicar que se trataba de “lágrimas de alegría”.
“Estoy de pie sobre el escenario, en esta ciudad que amo tanto, gracias a vuestro apoyo. Esta noche quiero cantar para vosotros, cantar para mí, cantar la vida”, expresó.
El repertorio combinó canciones en francés e inglés, entre ellas Destin, Because You Loved Me, Les derniers seront les premiers, Tout l’or des hommes y Beauty and the Beast.
También interpretó Encore un soir, escrita en homenaje a su esposo y representante, René Angélil, fallecido en 2016, y estrenó en directo Dansons.
La cantante incluyó versiones de I Feel Love, de Donna Summer, y Sweet Dreams (Are Made of This), de Eurythmics. El momento más esperado llegó con My Heart Will Go On, la canción central de la película Titanic y uno de los mayores éxitos de su carrera.
Una residencia agotada
El regreso de Céline Dion se convirtió en el principal acontecimiento cultural de la temporada parisina. Las 480.000 entradas correspondientes a los primeros 16 conciertos se agotaron inmediatamente, pese a tener precios que fluctuaban entre aproximadamente US$106 y US$354.
Cerca de nueve millones de personas intentaron comprar boletos, lo que obligó a implementar un sistema de selección. La demanda también disparó los valores en las plataformas de reventa.
El impacto económico que la residencia podría generar para París ha sido estimado en más de US$1.100 millones, considerando el gasto en hoteles, restaurantes, transporte, comercio y servicios turísticos.
La Plenitude Arena se encuentra en La Défense, dentro del municipio de Nanterre y a pocos minutos de París. El gigantesco recinto ha acogido anteriormente conciertos de los Rolling Stones, Elton John y Paul McCartney. Durante los Juegos Olímpicos de 2024 fue transformado temporalmente en piscina.
El antecedente de la Torre Eiffel
La posibilidad de un regreso comenzó a tomar fuerza en julio de 2024, cuando Dion apareció en la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos de París y cantó Hymne à l’amour, de Édith Piaf, desde la Torre Eiffel.
La actuación demostró que conservaba su potencia vocal, aunque todavía no existían certezas sobre su capacidad para realizar conciertos completos ni mantener una agenda prolongada.
Dos años después, el primer espectáculo en la Plenitude Arena confirmó su retorno. Sin embargo, el verdadero examen estará en las semanas y meses siguientes.
Céline Dion ha conseguido volver. Ahora deberá demostrar que puede sostener una exigente serie de 25 conciertos sin que su enfermedad vuelva a obligarla a abandonar el escenario.
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