
Meta enfrenta desde este martes uno de los procesos judiciales más importantes de su historia en Estados Unidos. La matriz de Facebook e Instagram deberá defenderse ante un tribunal federal de Oakland, California, de una demanda presentada conjuntamente por 29 estados, que sostienen que la compañía desarrolló deliberadamente mecanismos destinados a mantener a niños y adolescentes conectados durante períodos prolongados a sus plataformas.
El proceso pudo avanzar después de que el tribunal rechazara el último intento de Meta por detener la demanda. Los alegatos iniciales están previstos para este martes 18 de agosto y se estima que el juicio se extenderá durante aproximadamente siete semanas.
En el centro del litigio se encuentra la acusación de que Meta habría utilizado características de diseño como el scroll o desplazamiento infinito, las recomendaciones algorítmicas y las notificaciones constantes para incrementar el tiempo que los usuarios jóvenes pasan frente a las pantallas.
Los estados también sostienen que la empresa recopiló información de niños menores de 13 años, vulnerando las normas federales estadounidenses de protección de la privacidad infantil. La demanda afirma además que Meta presentó sus aplicaciones ante padres y familias como espacios seguros, pese a que investigaciones internas habrían advertido sobre los efectos negativos que podían tener entre los usuarios más jóvenes.
Meta calcula sanciones de hasta US$1,4 billones
Uno de los aspectos de mayor impacto del proceso es la dimensión económica de las eventuales sanciones. La propia Meta ha calculado que, bajo la interpretación de las normas planteada en el litigio, las multas podrían llegar a US$1,4 billones.
La compañía considera esa estimación «descabellada» y «sin precedentes», argumentando que el cálculo acumula diferentes infracciones de las leyes de protección al consumidor y privacidad y termina contabilizando varias veces a los mismos adolescentes.
Los 29 estados demandantes, sin embargo, no han determinado públicamente el monto que solicitarán en caso de obtener una sentencia favorable.
El juicio podría tener consecuencias que vayan mucho más allá de una eventual sanción financiera. Los demandantes buscan cambios estructurales en el funcionamiento de las plataformas, incluyendo controles de edad más estrictos, límites de tiempo para menores, restricciones al desplazamiento infinito y modificaciones al sistema de notificaciones.
De prosperar esas exigencias, Meta tendría que intervenir algunos de los mecanismos centrales utilizados por Instagram y Facebook para aumentar la interacción y permanencia de sus usuarios.
Zuckerberg y Mosseri podrían declarar
Entre los testimonios esperados durante el proceso aparecen dos de las principales figuras de la compañía: el fundador y CEO de Meta, Mark Zuckerberg, y el responsable de Instagram, Adam Mosseri.
La defensa de la tecnológica cuestionará, entre otros aspectos, el concepto mismo de «adicción a las redes sociales». Meta sostiene que no existe actualmente un diagnóstico psiquiátrico formalmente reconocido bajo esa denominación y considera que ese elemento debilita una parte central de las acusaciones.
El proceso se desarrolla ante la jueza federal Yvonne Gonzalez Rogers y se espera que una resolución pueda conocerse durante octubre.
El caso se suma a la creciente presión judicial y política que enfrentan las grandes plataformas tecnológicas en Estados Unidos por el impacto de las redes sociales sobre niños y adolescentes, especialmente en materias relacionadas con privacidad, salud mental, exposición a contenidos perjudiciales y sistemas diseñados para maximizar la participación.
Antecedentes judiciales contra Meta
La compañía ya ha enfrentado litigios similares. En Nuevo México, una acusación relacionada con la protección de menores derivó en una orden por US$567 millones, antecedente que adquiere especial relevancia ahora que la tecnológica debe responder simultáneamente ante una coalición de 29 estados.
La ofensiva judicial también coincide con los cambios que Meta ha comenzado a implementar en sus productos. En abril, Instagram anunció nuevas protecciones de contenido para las cuentas de adolescentes, dentro de una estrategia destinada a establecer mayores restricciones para usuarios menores de edad.
El debate sobre la responsabilidad de Meta se ha intensificado durante los últimos años a medida que documentos internos, investigaciones parlamentarias y demandas judiciales han puesto bajo escrutinio los sistemas de recomendación y las herramientas utilizadas para incrementar el tiempo de permanencia en las plataformas.
Instagram ocupa un lugar particularmente relevante en esta discusión por su penetración entre adolescentes. Meta adquirió la plataforma en abril de 2012 por aproximadamente US$1.000 millones, operación que con el paso de los años se convirtió en una de las compras más relevantes de la industria tecnológica.
El juicio de Oakland podría ahora establecer un precedente para toda la industria. Una decisión favorable a los estados no solo expondría a Meta a sanciones multimillonarias, sino que podría acelerar la imposición de nuevas reglas sobre el diseño de redes sociales utilizadas por menores y abrir el camino para litigios similares contra otras plataformas digitales en Estados Unidos.
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