
Tim Cook se despidió este lunes de los trabajadores de Apple en su último día como consejero delegado de la compañía, cargo que ocupó durante 15 años y desde el cual encabezó una de las mayores expansiones empresariales de la historia reciente.
Cook será reemplazado este martes 1 de septiembre por John Ternus, hasta ahora vicepresidente sénior de Ingeniería de Hardware y uno de los ejecutivos con mayor trayectoria dentro del gigante tecnológico.
En una carta dirigida a los empleados, Cook manifestó su «enorme confianza» en quien será su sucesor y destacó su capacidad para comprender los procesos necesarios para desarrollar productos capaces de transformar el mercado.
«Extrañaré liderarlos y acompañarlos en cada paso, aunque me reconforta enormemente ceder el mando a alguien tan brillante, maravilloso y capaz como John», señaló Cook en su mensaje.
El ejecutivo sostuvo además que los logros alcanzados durante su gestión fueron posibles gracias al equipo construido en torno a la compañía.
«La verdad es que, sea lo que sea que se pueda decir sobre mi éxito, sé que todo se debe a ustedes. Han sacado lo mejor de mí», afirmó.
De Steve Jobs a un gigante de US$4,5 billones
Cook asumió como CEO el 24 de agosto de 2011, sucediendo a Steve Jobs, quien había encabezado el desarrollo de productos que transformaron la industria tecnológica, entre ellos el Mac, el iPod, el iPhone y el iPad.
La gestión de Cook estuvo caracterizada menos por la aparición de una nueva categoría revolucionaria de productos y más por la expansión global del ecosistema creado durante la era Jobs.
Los números reflejan la magnitud de esa transformación. Cuando Cook asumió la dirección, Apple tenía una capitalización bursátil cercana a los US$348.000 millones. Quince años después, su valorización ronda los US$4,5 billones, lo que supone multiplicar más de 13 veces el valor de mercado de la empresa.
La acción también experimentó una fuerte apreciación. Ajustados los movimientos corporativos correspondientes, los títulos pasaron de alrededor de US$11,25 en 2011 a cotizar actualmente en torno a los US$310.
Durante estos años, Apple consolidó al iPhone como el centro de un ecosistema que incorporó nuevos dispositivos y servicios. Bajo la administración de Cook aparecieron productos como el Apple Watch y los AirPods, mientras la compañía expandió sus negocios vinculados a servicios, suscripciones y contenidos digitales.
La estrategia también estuvo estrechamente vinculada con la globalización de la cadena productiva. Apple utilizó durante años a China como principal centro manufacturero, aunque las crecientes tensiones geopolíticas y comerciales llevaron posteriormente a la empresa a diversificar parte de su producción hacia países como India y Vietnam.
Una empresa con ganancias récord
Cook entrega la conducción de Apple en un momento de fortaleza financiera.
Entre abril y junio de 2026, correspondiente al tercer trimestre fiscal de la compañía, Apple obtuvo un beneficio neto récord de US$29.789 millones, un incremento de 27% frente al mismo período del ejercicio anterior.
La empresa permanece además entre las denominadas «Siete Magníficas» tecnológicas estadounidenses y se encuentra entre las compañías de mayor capitalización bursátil del planeta.
El relevo había sido anunciado oficialmente el pasado 20 de abril, cuando Apple comunicó que Cook dejaría la administración cotidiana de la empresa, pero permanecería ligado a ella como presidente ejecutivo de su junta directiva.
La transición fue aprobada por unanimidad y, de acuerdo con lo informado entonces por la compañía, correspondió a un proceso de sucesión preparado durante un largo período.
Cook seguirá desempeñando funciones estratégicas y colaborará, entre otras materias, en la relación de Apple con responsables políticos y autoridades alrededor del mundo.
John Ternus y la generación que viene
Ternus llega al máximo cargo después de aproximadamente 25 años dentro de Apple.
Ingeniero mecánico formado en la Universidad de Pensilvania, el ejecutivo desarrolló prácticamente toda su carrera profesional en la compañía y trabajó durante las administraciones de Steve Jobs y Tim Cook.
Como responsable de Ingeniería de Hardware participó en el desarrollo de varias generaciones de productos y encabezó proyectos vinculados con nuevos materiales, durabilidad, reparabilidad y reducción de la huella ambiental de los dispositivos.
Su llegada también representa un cambio generacional en la conducción de Apple.
Pero Ternus heredará una compañía extraordinariamente rentable que, al mismo tiempo, enfrenta probablemente la mayor transformación tecnológica desde la aparición del teléfono inteligente.
El desafío pendiente de la inteligencia artificial
La inteligencia artificial será una de las primeras pruebas para el nuevo CEO.
Desde la irrupción de ChatGPT a fines de 2022, Apple ha sido percibida como más lenta que Microsoft, Google y Meta en el desarrollo de modelos y servicios de inteligencia artificial generativa.
La compañía respondió con Apple Intelligence, integrando nuevas funciones dentro de sus dispositivos y estableciendo acuerdos tecnológicos para incorporar capacidades externas, entre ellas ChatGPT.
Sin embargo, Siri continúa siendo uno de los puntos débiles de la estrategia. Apple ha debido reformular el desarrollo de su asistente digital mientras aumenta su dependencia de tecnologías desarrolladas por terceros.
El dilema para Ternus será determinar hasta qué punto Apple puede repetir la estrategia que funcionó durante la era Cook: convertir al iPhone y al resto de sus dispositivos en la principal puerta de entrada de los consumidores a nuevas tecnologías.
La alternativa será avanzar hacia nuevas categorías de hardware específicamente diseñadas alrededor de la inteligencia artificial.
La competencia ya está explorando ese terreno. Meta ha apostado por gafas inteligentes capaces de incorporar funciones de IA, mientras otros fabricantes buscan desarrollar dispositivos que reduzcan la dependencia del teléfono inteligente.
Aranceles, China y las nuevas tensiones comerciales
El nuevo CEO también deberá desenvolverse en un escenario geopolítico considerablemente diferente al que recibió Cook en 2011.
La globalización que permitió a Apple fabricar a gran escala en Asia y vender sus dispositivos alrededor del planeta enfrenta ahora mayores restricciones, aranceles y disputas comerciales.
La rivalidad tecnológica entre Estados Unidos y China, las restricciones sobre semiconductores avanzados y las políticas industriales destinadas a trasladar parte de la producción hacia territorio estadounidense han obligado a las grandes tecnológicas a reconsiderar sus cadenas de suministro.
A ello se suman conflictos internacionales que afectan las rutas comerciales y energéticas, incluidas las tensiones en Medio Oriente.
Apple ha comenzado paralelamente a reforzar sus inversiones manufactureras en Estados Unidos. Durante 2026 anunció nuevas iniciativas destinadas a ampliar su producción local y fortalecer la cadena de suministro de componentes estratégicos.
Ternus deberá equilibrar esas presiones con uno de los principios fundamentales del modelo construido por Cook: producir cientos de millones de dispositivos con elevados márgenes y distribuirlos globalmente.
Cook deja así la administración diaria de una empresa muy distinta a la que recibió de Steve Jobs.
Si Jobs convirtió a Apple en una compañía capaz de crear nuevas categorías tecnológicas, Cook transformó esa innovación en una maquinaria global de escala, rentabilidad y valorización bursátil sin precedentes para la empresa.
Ahora corresponderá a John Ternus demostrar si Apple puede volver a dar un salto tecnológico semejante en la era de la inteligencia artificial.
La entrada Tim Cook deja la dirección de Apple tras 15 años y entrega el mando a John Ternus en plena carrera por la IA se publicó primero en El Periodista.

