
Visiblemente afectado y evitando referirse al fondo de la investigación judicial, Joaquín Lavín Infante llegó este lunes hasta el anexo penitenciario Capitán Yáber para empadronarse y quedar habilitado para visitar a su hijo, el exdiputado Joaquín Lavín León, quien permanece en prisión preventiva desde el pasado viernes.
El exalcalde de Las Condes y Santiago arribó acompañado de su esposa, Estela León de Lavín, quien permaneció al interior del automóvil mientras se realizaban las diligencias administrativas. También llegó hasta el recinto la exalcaldesa de Maipú, Cathy Barriga, esposa de Lavín León y quien además enfrenta su propio proceso judicial por presuntos delitos de corrupción.
A la salida del recinto penitenciario, Lavín Infante habló brevemente con la prensa y señaló que acudió “como cualquier padre” para cumplir el trámite que le permita visitar y abrazar a su hijo en medio del complejo escenario familiar.
El histórico dirigente de la UDI evitó responder preguntas sobre la situación judicial de Joaquín Lavín León y tampoco quiso referirse a eventuales antecedentes o grados de participación que pudieran involucrarlo indirectamente en la causa.
La visita ocurre pocos días después de que el Séptimo Juzgado de Garantía de Santiago decretara prisión preventiva para Joaquín Lavín León y su exasesor Arnaldo Domínguez, tras ser formalizados por fraude al fisco, falsificación y uso malicioso de instrumento privado mercantil y tráfico de influencias.
En la audiencia, el juez Daniel Urrutia sostuvo que la libertad del exparlamentario constituía “un peligro para la sociedad” y afirmó que existirían antecedentes suficientes para vincularlo a una “red de corrupción en el sistema estatal”. El tribunal fijó además un plazo de investigación de 90 días.
Según la Fiscalía, la investigación apunta a la emisión de 34 facturas ideológicamente falsas y al eventual uso de recursos públicos para fines políticos y campañas relacionadas con Cathy Barriga durante su administración en Maipú. El Ministerio Público estima un perjuicio fiscal cercano a los $104 millones.
Entre las pruebas expuestas durante la formalización se incluyeron correos electrónicos en los que Lavín León habría instruido desvinculaciones masivas de funcionarios municipales y coordinaciones ligadas a contrataciones dentro del municipio.
La fiscal Lorena Parra sostuvo además que el exasesor Carlos Fairlie, aunque formalmente contratado por la Municipalidad de Maipú, respondía materialmente a instrucciones directas del entonces diputado.

El caso ha incrementado la presión pública y política sobre el entorno familiar de Joaquín Lavín Infante. La propia Cathy Barriga permanece formalizada por delitos de fraude al fisco, falsificación de instrumento público y corrupción, en una investigación marcada por millonarios déficits municipales y presuntas irregularidades administrativas durante su gestión.
A ello se suma la situación judicial del empresario Felipe Infante Saavedra, primo hermano de Joaquín Lavín, quien fue formalizado en 2025 por administración desleal y apropiación indebida en una causa tramitada en el Juzgado de Garantía de Colina.
Las distintas investigaciones han comenzado a afectar la imagen pública de una de las familias históricamente más influyentes de la derecha chilena, en un escenario donde el denominado “caso Maipú” sigue ampliando sus repercusiones políticas y judiciales.
La entrada Joaquín Lavín visita a su hijo en Capitán Yáber tras ingreso a prisión preventiva por fraude al fisco se publicó primero en El Periodista.

