
Las conexiones entre las dinastías europeas pueden conducir a personajes que parecen pertenecer más a la literatura que a la historia. El historiador español Enrique Soria Mesa sostiene que los árboles genealógicos de Felipe VI y Carlos III enlazan con la familia de Vlad III, el príncipe de Valaquia conocido como “El Empalador” y asociado popularmente con Drácula.
Catedrático de Historia Moderna de la Universidad de Córdoba, Soria es especialista en genealogía, nobleza y descendencia judeoconversa de las élites españolas. Sus investigaciones examinan cómo los matrimonios y las redes familiares conectaron a grupos de distintas procedencias dentro de las estructuras de poder europeas.
Según la reconstrucción difundida por el académico, Felipe VI sería descendiente de Radu III, conocido como “El Hermoso”, hermano de Vlad III. Se trataría, por tanto, de una conexión con la familia del gobernante medieval, a través de su hermano.
La ruta hacia los Borbones españoles pasa por la monarquía polaca. Soria sostiene que la esposa del rey Estanislao I Leszczynski descendía de Radu III. La hija de ambos, María Leszczynska, contrajo matrimonio con Luis XV de Francia.
De esa unión nació Isabel de Francia, quien se casó con Felipe de Borbón, duque de Parma. Su hija, María Luisa de Borbón-Parma, se convirtió en esposa de Carlos IV de España, incorporando esa ascendencia a la línea familiar que conduce hasta Felipe VI.
En el caso de la monarquía británica, el historiador sitúa la conexión a través de María de Teck, bisabuela de Carlos III, cuya familia enlazó con la nobleza húngara. Según Soria, el monarca británico descendería de Vlad III por tres ramas genealógicas.
El investigador también plantea un parentesco de Diana Spencer con la familia del príncipe de Valaquia, por una línea que pasaría por la Casa de Orange-Nassau. De acuerdo con esa reconstrucción, el príncipe Guillermo reuniría conexiones con aquel linaje tanto por su padre como por su madre.
Vlad III fue un gobernante del siglo XV, perteneciente a la dinastía Basarab, que ejerció el poder en Valaquia, territorio de la actual Rumanía. Su sobrenombre remite al uso del empalamiento como castigo contra sus enemigos.
Conviene distinguir esa figura histórica del conde Drácula, el vampiro de ficción de la novela de Bram Stoker. La vinculación genealógica planteada por Soria se refiere a personas y familias históricas, aunque la asociación cultural con el personaje literario explique el interés que despierta.
Para el académico, estas conexiones ilustran la circulación de linajes entre las distintas aristocracias europeas. Los enlaces matrimoniales, las alianzas políticas y la movilidad de las élites tejieron durante siglos una red familiar que unió a casas reales de Europa occidental con familias nobles de los Balcanes y de Europa central.
La reconstrucción divulgada por Soria ofrece así una mirada sobre los cruces de ascendencia que hay detrás de las monarquías actuales y sobre la distancia entre los relatos de pureza dinástica y la diversidad de sus raíces familiares.
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