
La propuesta fue transmitida por el ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Araqchi, a su homólogo saudí, Faisal bin Farhan al Saud, durante una conversación telefónica en la que ambos analizaron la reciente escalada de violencia en Medio Oriente y las posibilidades de impulsar una solución política.
Durante el contacto, Araqchi advirtió que insistir en las operaciones militares y descartar las negociaciones podría profundizar la inestabilidad regional.
“No existe una solución militar para las crisis de la región”, sostuvo el jefe de la diplomacia iraní, quien manifestó la disposición de Teherán a facilitar contactos entre Arabia Saudita y las autoridades hutíes que controlan buena parte del norte de Yemen, incluida su capital, Saná.
El canciller iraní también señaló que su país está preparado para prestar la asistencia necesaria para iniciar un proceso de diálogo y contribuir a un acuerdo político que permita reducir las hostilidades.
Por su parte, el Ministerio de Relaciones Exteriores saudí confirmó la conversación entre ambos ministros, aunque evitó pronunciarse públicamente sobre la propuesta de mediación. Riad se limitó a señalar que los representantes diplomáticos abordaron los últimos acontecimientos regionales y los esfuerzos destinados a contener la escalada.
Ataques contra Arabia Saudita aumentan la tensión
El ofrecimiento iraní se produce en un contexto de creciente preocupación por las operaciones militares de los hutíes contra objetivos saudíes.
El pasado 10 de octubre, los rebeldes lanzaron un nuevo ataque contra el Aeropuerto Internacional Rey Jalid de Riad, uno de los principales centros de transporte aéreo de Arabia Saudita.
Las informaciones iniciales apuntaron a posibles impactos sobre instalaciones aeroportuarias, evacuaciones preventivas y alteraciones en las operaciones aéreas. Sin embargo, el alcance de los daños y el número de eventuales víctimas no han quedado plenamente establecidos.
El episodio volvió a poner de manifiesto la vulnerabilidad de infraestructuras estratégicas frente a los ataques con misiles y drones, así como el riesgo de que la guerra de Yemen termine involucrando nuevamente de manera directa a las principales potencias regionales.
Arabia Saudita acusa desde hace años a Irán de proporcionar respaldo militar, tecnológico y político a los hutíes, aunque Teherán rechaza las acusaciones de dirigir sus operaciones.
Esta relación constituye uno de los principales obstáculos para cualquier negociación, debido a la desconfianza entre Riad y el movimiento rebelde.
Una guerra que lleva más de una década
El conflicto de Yemen se intensificó en 2014, cuando los hutíes tomaron el control de Saná y desplazaron al Gobierno reconocido internacionalmente.
En marzo de 2015, Arabia Saudita encabezó una coalición militar que intervino en el país para respaldar a las autoridades y contener el avance de los rebeldes.
La guerra provocó una de las crisis humanitarias más graves del mundo, con millones de desplazados, destrucción de infraestructura y graves dificultades de acceso a alimentos, agua potable y servicios sanitarios.
Aunque la tregua promovida en 2022 permitió reducir considerablemente los enfrentamientos directos, las negociaciones posteriores no consiguieron establecer un acuerdo definitivo de paz.
Durante los últimos años, los hutíes también ampliaron sus operaciones hacia el mar Rojo y las rutas marítimas próximas al estrecho de Bab el Mandeb, un paso estratégico para el comercio internacional y el transporte de petróleo.
La militarización de estas rutas ha incrementado los costos de seguridad y transporte, además de elevar el riesgo de interrupciones en el comercio entre Asia, Europa y Medio Oriente.
El acercamiento entre Teherán y Riad
La iniciativa diplomática iraní también debe interpretarse en el contexto del restablecimiento de las relaciones entre Irán y Arabia Saudita, anunciado en marzo de 2023 después de siete años de ruptura diplomática.
El acuerdo permitió reabrir embajadas y establecer canales de comunicación entre dos potencias regionales que durante décadas respaldaron posiciones enfrentadas en distintos conflictos de Medio Oriente.
Yemen ha sido precisamente uno de los principales escenarios de esa rivalidad.
Sin embargo, la reanudación de relaciones no ha eliminado las diferencias sobre la seguridad regional, el programa militar iraní ni el respaldo que Teherán mantiene hacia organizaciones armadas aliadas.
La posibilidad de que Irán participe como facilitador de un diálogo con los hutíes representaría un nuevo paso en ese acercamiento, aunque su viabilidad dependerá de la disposición saudí y de las condiciones que planteen los propios rebeldes.
Una ofensiva que amenaza la estabilidad regional
La nueva escalada en Yemen coincide con un escenario de elevada tensión en Medio Oriente, marcado por las operaciones militares en distintos frentes y las amenazas sobre corredores marítimos estratégicos.
Los recientes ataques contra el aeropuerto de Riad han dejado numerosas víctimas. Los balances difundidos durante el fin de semana dan cuenta de al menos 13 fallecidos y más de 300 heridos en el ataque del sábado, mientras que nuevas agresiones han elevado el número de víctimas y provocado interrupciones en los vuelos.
Este escenario complica cualquier iniciativa de negociación y aumenta el riesgo de una confrontación prolongada.
Para Irán, la apertura de conversaciones permitiría reforzar su papel diplomático en Medio Oriente, mientras que Arabia Saudita podría encontrar una vía para reducir los ataques contra su territorio y proteger sus principales instalaciones económicas.
No obstante, hasta ahora Riad no ha anunciado la aceptación de la oferta iraní ni existe un calendario confirmado para iniciar negociaciones con los hutíes.
El principal desafío será transformar los contactos diplomáticos en compromisos verificables que permitan detener los ataques, reducir la confrontación militar y avanzar hacia una solución política para Yemen.
La entrada Irán ofrece mediar entre Arabia Saudita y hutíes para frenar escalada militar en Yemen se publicó primero en El Periodista.

