
El brote de ébola que afecta desde mayo a República Democrática del Congo (RDC) continúa aumentando su balance de víctimas y ya acumula 7.404 casos confirmados y 3.577 fallecidos, convirtiéndose en la epidemia de esta enfermedad más mortífera registrada en la historia del país.
Durante las últimas 24 horas fueron confirmados otros 59 contagios y 32 fallecimientos. En tanto, 1.776 pacientes han logrado recuperarse y otras 930 personas permanecen hospitalizadas o bajo aislamiento.
La tasa de letalidad alcanza actualmente el 48,3%, lo que significa que prácticamente uno de cada dos casos confirmados ha terminado con la muerte del paciente. El seguimiento de las personas que estuvieron en contacto con infectados llega al 87,4%, una de las principales herramientas para intentar cortar las cadenas de transmisión.
Ituri sigue siendo el epicentro
La provincia de Ituri continúa concentrando el mayor número de contagios, con aproximadamente el 77,7% de los casos registrados. Sin embargo, la epidemia se ha extendido también por Kivu Norte, Kivu Sur, Tshopo, Alto Uélé, Bajo Uélé y Ubangi Sur.
La evolución territorial constituye uno de los principales desafíos para contener el virus, especialmente por los desplazamientos de población y las dificultades de acceso sanitario y seguridad existentes en algunas zonas del este congoleño.
El brote es provocado por el virus Bundibugyo, una especie de ebolavirus menos frecuente que la variante Zaire asociada a varias de las grandes epidemias anteriores. La emergencia comenzó a detectarse a comienzos de mayo en Ituri y fue declarada oficialmente a mediados de ese mes. En sus primeras semanas se concentraba principalmente en Ituri y las provincias de Kivu Norte y Kivu Sur.
Desde entonces, el crecimiento ha sido acelerado. A fines de julio, RDC contabilizaba 3.605 casos confirmados y 1.587 fallecidos. A comienzos de septiembre, el balance ya había aumentado a más de 6.700 contagios y 3.200 muertos.
El brote más grave registrado en RDC
La actual epidemia superó ampliamente el brote que afectó al este del país entre 2018 y 2020, que hasta ahora era el episodio de ébola más grave registrado en territorio congoleño y dejó más de 3.400 casos.
Por número de contagios y fallecidos, la crisis de 2026 se ha convertido además en la segunda mayor epidemia de ébola documentada a nivel mundial, únicamente detrás de la emergencia que golpeó África occidental entre 2014 y 2016.
Aquella epidemia afectó principalmente a Guinea, Liberia y Sierra Leona y dejó 28.616 casos y 11.325 muertos, convirtiéndose en el mayor brote de ébola desde que la enfermedad fue identificada.
Aunque durante las últimas semanas se han observado señales de reducción de la transmisión en algunas áreas de Ituri, la situación continúa siendo especialmente compleja en Kivu Norte, donde los contagios han experimentado un fuerte crecimiento.
La expansión geográfica, la movilidad de la población, los desplazamientos provocados por los conflictos armados y las dificultades para realizar un seguimiento completo de los contactos continúan obstaculizando la contención de la epidemia.
RDC posee una extensa experiencia enfrentando este tipo de emergencias. El país ha registrado más de una docena de brotes desde que el virus fue identificado por primera vez en 1976, durante una epidemia que tuvo uno de sus principales focos en Yambuku, una localidad cercana al río Ébola, del cual posteriormente tomó su nombre la enfermedad.
El país había declarado en diciembre de 2025 el fin de otro brote registrado en Kasai. Apenas cinco meses después comenzó la actual emergencia sanitaria, que por su magnitud y velocidad de propagación se ha transformado en uno de los mayores desafíos epidemiológicos enfrentados por RDC en las últimas décadas.
La entrada Ébola deja cerca de 3.600 muertos en el Congo y brote supera los 7.400 casos se publicó primero en El Periodista.

