
El presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, manifestó este jueves su disposición a retomar las negociaciones de paz con el próximo Gobierno de Israel, tras las elecciones legislativas celebradas esta semana, en medio de la incertidumbre sobre la continuidad del primer ministro Benjamin Netanyahu.
Durante una reunión en Nicosia con el presidente de Chipre, Nikos Christodoulides, Abbas expresó su esperanza de que la nueva etapa política israelí permita reabrir un proceso de diálogo que permanece estancado desde hace años.
El mandatario palestino sostuvo que una eventual reanudación de las conversaciones debería orientarse hacia una paz duradera, basada en el reconocimiento de los derechos nacionales palestinos y en garantías de seguridad para ambos pueblos.
Sus declaraciones se producen en un escenario de tensiones persistentes en Medio Oriente, marcado por la guerra en Gaza, la expansión de los asentamientos israelíes en Cisjordania y las profundas diferencias políticas respecto de la creación de un Estado palestino independiente.
Denuncia de la situación en Gaza y Cisjordania
Abbas reiteró su preocupación por las operaciones militares israelíes en Cisjordania y los ataques de colonos contra comunidades palestinas, que considera obstáculos fundamentales para cualquier proceso de reconciliación.
También abordó la situación humanitaria en la Franja de Gaza, devastada por la ofensiva militar israelí iniciada después de los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023.
El presidente palestino insistió en que su administración mantiene el compromiso con una resistencia popular pacífica y con la búsqueda de soluciones políticas, descartando que la confrontación militar pueda garantizar una estabilidad permanente.
Asimismo, afirmó que las autoridades palestinas han mantenido durante años su disposición a negociar con Israel, aunque los sucesivos intentos diplomáticos no han conseguido alcanzar un acuerdo definitivo.
La solución de dos Estados sigue estancada
Las negociaciones directas entre israelíes y palestinos permanecen paralizadas desde 2014, cuando fracasó una iniciativa diplomática impulsada por Estados Unidos.
Desde entonces, la expansión de los asentamientos israelíes en los territorios ocupados, las disputas sobre Jerusalén y las diferencias respecto de las fronteras y la seguridad han profundizado el distanciamiento entre ambas partes.
Netanyahu ha mantenido una posición contraria al establecimiento de un Estado palestino soberano en las condiciones reclamadas por la Autoridad Palestina, mientras Abbas defiende la creación de un país independiente sobre la base de las fronteras anteriores a la guerra de 1967, con Jerusalén Este como capital.
La posición palestina coincide con el principio de dos Estados respaldado durante décadas por Naciones Unidas y numerosos gobiernos europeos y árabes.
Elecciones israelíes abren un escenario incierto
El resultado de las elecciones legislativas israelíes representa un elemento determinante para las perspectivas de diálogo, aunque la formación de un nuevo Ejecutivo dependerá de las negociaciones entre las distintas fuerzas parlamentarias.
La eventual continuidad de Netanyahu y sus aliados podría mantener las diferencias actuales, mientras que una coalición alternativa tampoco garantizaría necesariamente un cambio sustancial en la política hacia los territorios palestinos.
En este contexto, Abbas considera que cualquier avance deberá incluir medidas concretas para reducir la violencia, proteger a la población civil y establecer condiciones que permitan recuperar la confianza entre israelíes y palestinos.
El mandatario también destacó la importancia de una solución regional que contribuya a la estabilidad de Medio Oriente y permita superar un conflicto que continúa siendo uno de los principales desafíos de la diplomacia internacional.
Netanyahu lidera el escrutinio, pero sin mayoría
Según los resultados preliminares conocidos este 29 de octubre, el bloque de Netanyahu alcanzaba 53 escaños, frente a 48 de la oposición encabezada por Gadi Eisenkot. Los partidos árabes sumaban 19 representantes, convirtiéndose en actores relevantes para la formación del próximo Gobierno.
Ninguno de los principales bloques alcanzaba los 61 diputados necesarios para controlar la Knéset, integrada por 120 miembros. Las cifras seguían sujetas al escrutinio definitivo.
Chipre ofrece colaborar en una salida diplomática
Durante su visita, Abbas también destacó el papel que podría desempeñar Chipre como intermediario, considerando sus relaciones diplomáticas tanto con Israel como con Palestina.
Christodoulides expresó la disposición de su Gobierno a contribuir a los esfuerzos de paz y cooperación regional. La reunión también abordó el corredor marítimo humanitario Amalthea, utilizado para facilitar el envío de ayuda a Gaza.
Chipre reconoce al Estado palestino desde 1988 y mantiene vínculos políticos con ambas partes. Para Abbas, esa posición podría facilitar nuevos contactos una vez constituido el próximo Ejecutivo israelí.
La propuesta llega cuando todavía no existe certeza sobre la composición del futuro Gobierno de Israel ni sobre su disposición a reabrir las negociaciones, pero constituye una nueva señal diplomática a favor de recuperar el diálogo político en Medio Oriente.
La entrada Abbas pide retomar diálogo de paz con nuevo Gobierno israelí se publicó primero en El Periodista.

