
Susan Sarandon cumple este domingo 4 de octubre 80 años convertida en una de las figuras más reconocibles del cine estadounidense, con más de medio siglo de trayectoria, cinco nominaciones al Oscar y una carrera que ha combinado grandes producciones de Hollywood, cine independiente y un sostenido activismo político.
Nacida como Susan Abigail Tomalin el 4 de octubre de 1946 en Nueva York, Sarandon comenzó su carrera cinematográfica a comienzos de la década de 1970. Adoptó profesionalmente el apellido de su primer marido, el actor Chris Sarandon, y progresivamente construyó una filmografía caracterizada por personajes de fuerte personalidad.
Su consagración internacional llegó con películas como Atlantic City (1980), The Witches of Eastwick (1987), Bull Durham (1988) y, especialmente, Thelma & Louise (1991), dirigida por Ridley Scott y coprotagonizada por Geena Davis. La cinta terminó convirtiéndose en una referencia cultural por su representación de la amistad femenina, la libertad y la violencia contra las mujeres.
Sarandon recibió cinco nominaciones al Oscar y finalmente obtuvo la estatuilla como mejor actriz por Dead Man Walking (Pena de muerte, 1995), donde interpretó a la hermana Helen Prejean, una religiosa que acompaña espiritualmente a un condenado a muerte.
A lo largo de su trayectoria también ha participado en títulos como The Rocky Horror Picture Show, The Client, Little Women, Stepmom y la serie Feud, en la que encarnó a Bette Davis.
Una carrera que continúa a los 80
Lejos de retirarse, Sarandon ha seguido trabajando. Entre sus producciones recientes figuran Nonnas (2025), The Accompanist (2026) y The Echo Chamber, presentada este año en el Festival Internacional de Cine de Venecia.
Precisamente 2026 ha sido un año especialmente significativo para la actriz. En febrero recibió el Goya Internacional, reconocimiento concedido por la Academia de Cine española a figuras que han contribuido de manera relevante al desarrollo y difusión mundial del cine.
El galardón destacó tanto su extensa filmografía como su compromiso político y social, una dimensión que ha acompañado prácticamente toda su vida pública.
Activismo y consecuencias profesionales
Sarandon ha utilizado durante décadas su condición de celebridad para intervenir en debates políticos. Ha participado en protestas contra guerras, respaldado derechos laborales, defendido los derechos de las mujeres y de las minorías sexuales y cuestionado las políticas migratorias de Estados Unidos.
En los últimos años, uno de sus principales focos ha sido Gaza. Sus críticas a Israel y su defensa de la población palestina han generado controversias y también consecuencias profesionales.
En 2023, la agencia United Talent Agency dejó de representarla después de unas declaraciones pronunciadas durante una manifestación propalestina. Posteriormente, Sarandon sostuvo que algunas producciones y sectores de Hollywood habían dejado de contratarla debido a sus posiciones políticas.
Durante su participación en el Festival de Venecia en septiembre pasado, la actriz aseguró que todavía existían agencias que recomendaban no trabajar con ella. Sin embargo, afirmó sentirse respaldada especialmente fuera de Estados Unidos y mantuvo su decisión de continuar expresándose sobre la guerra en Gaza y la situación en Medio Oriente.
Su activismo volvió a situarla en el centro de la atención pública hace pocos días. El 24 de septiembre fue detenida en Nueva York junto a otros manifestantes, entre ellos la actriz Hannah Einbinder, durante una protesta contra la visita del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, con motivo de la Asamblea General de Naciones Unidas. Los participantes reclamaban el fin de las operaciones israelíes en Gaza y cuestionaban el respaldo estadounidense a Israel.
Una figura que trasciende el cine
Sarandon también ha llevado su activismo a temas económicos y laborales. En los últimos años participó, por ejemplo, en acciones para reclamar mejores salarios y condiciones para trabajadores del sector gastronómico estadounidense.
En su vida personal es madre de tres hijos. Tuvo a Eva Amurri durante su relación con el director italiano Franco Amurri y posteriormente a Jack Henry y Miles Robbins junto al actor y director Tim Robbins, con quien mantuvo una relación durante más de dos décadas.
A los 80 años, Susan Sarandon permanece así en una posición poco habitual dentro de Hollywood: una estrella que alcanzó prácticamente todos los reconocimientos de su profesión, pero que ha estado dispuesta a asumir costos profesionales por sus posiciones públicas.
Desde Thelma & Louise hasta Dead Man Walking, su carrera quedó ligada a personajes que desafiaron convenciones sociales. Fuera de la pantalla, Sarandon ha seguido una trayectoria semejante, convirtiendo su fama en una plataforma para intervenir en algunos de los debates políticos y sociales más controvertidos de su tiempo.
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