
Avance hutí hacia Bab el Mandeb
La decisión de Al Alimi llega después de que los hutíes lanzaran el pasado 3 de septiembre una nueva ofensiva sobre sectores de las provincias de Taiz y Hodeida.Desde entonces, las fuerzas de Ansarolá han conseguido importantes avances, entre ellos la toma de Moca y posiciones cercanas al estrecho de Bab el Mandeb, uno de los puntos marítimos estratégicos más importantes del mundo.El control o amenaza sobre esa zona tiene repercusiones que trascienden Yemen. Bab el Mandeb conecta el mar Rojo con el golfo de Adén y constituye una vía esencial para las embarcaciones que utilizan posteriormente el canal de Suez para conectar Asia y Medio Oriente con Europa.La situación en esta ruta marítima ya había adquirido especial relevancia internacional durante los últimos años debido a los ataques hutíes contra embarcaciones en el mar Rojo, acciones que el movimiento ha vinculado al conflicto entre Israel y los palestinos.Las operaciones obligaron durante distintos períodos a compañías navieras a desviar parte de sus rutas alrededor de África, aumentando las distancias, los costos de transporte y los tiempos de navegación.
Combates con Arabia Saudita
La escalada se intensificó este fin de semana con fuertes enfrentamientos entre los hutíes y fuerzas saudíes, aliadas de las autoridades encabezadas por Al Alimi.Ambas partes intercambiaron bombardeos que alcanzaron zonas próximas a Saná y regiones del sur de Arabia Saudita. En Asir, al menos una persona resultó herida, mientras que también se registraron ataques en Najrán.La participación saudí vuelve a colocar en primer plano la dimensión regional de la guerra. Riad intervino militarmente en Yemen en 2015 para respaldar al Gobierno reconocido internacionalmente, mientras que Irán ha mantenido su apoyo a los hutíes.Aunque durante los últimos años hubo esfuerzos diplomáticos para reducir las hostilidades entre las partes y avanzar hacia una salida negociada, la nueva ofensiva hutí y la contraofensiva anunciada por Al Alimi amenazan con abrir una etapa de enfrentamientos de mayor intensidad.
Más de una década de guerra
Yemen permanece sumido en un conflicto interno desde que los hutíes se apoderaron de Saná y obligaron a las autoridades a trasladar su centro político hacia el sur del país.La guerra adquirió rápidamente una dimensión regional por la intervención de Arabia Saudita y sus aliados y por el respaldo iraní a Ansarolá, convirtiendo a Yemen en uno de los principales escenarios de disputa geopolítica de Medio Oriente.A ello se agregó posteriormente la creciente importancia estratégica del mar Rojo. Los ataques contra barcos comerciales y militares transformaron al conflicto yemení en un problema para la seguridad marítima internacional, provocando operaciones de Estados Unidos y otros países destinadas a proteger la navegación.El anuncio de Al Alimi abre ahora un escenario particularmente incierto. Una ofensiva para recuperar Saná supondría avanzar sobre el principal bastión político y militar de los hutíes y podría desencadenar algunos de los combates más intensos registrados en Yemen durante los últimos años.Al mismo tiempo, la disputa por Moca y Bab el Mandeb convierte el desenlace de las próximas operaciones en un asunto de alcance internacional, debido a la importancia de esa ruta para el comercio mundial y el transporte energético.
La entrada Yemen lanza gran contraofensiva para recuperar Saná y expulsar a los hutíes se publicó primero en El Periodista.

