
El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, mostró una faceta poco conocida de su vida personal e intelectual en una entrevista realizada por la periodista Ana María Sanhueza para el diario El País, en la que habló de literatura, economía, política y de las experiencias que contribuyeron a formar su pensamiento.
Quiroz, de 62 años, es uno de los ministros más influyentes del Gobierno de José Antonio Kast y ha encabezado la reforma económica y tributaria aprobada por el Congreso a comienzos de agosto. Sin embargo, además de economista, es un lector habitual y escritor de ficción: en 2015 publicó Cuentos pendientes, una recopilación de 15 relatos ambientados en distintos momentos de la historia política y social chilena.
En la entrevista, el secretario de Estado relató que comenzó a escribir ese libro durante un periodo complejo de su vida que prefirió mantener en reserva. Explicó que atravesaba una “crisis existencial” y comparó su experiencia con la idea de la escritura como una forma de salvación.
“Yo volvía del trabajo, me sentaba y escribía como si me estuvieran dictando”, recordó sobre aquella etapa, señalando que posteriormente dedicaba alrededor de dos semanas a pulir cada texto.
Quiroz señaló que mantiene una relación igualmente intensa con la matemática y la literatura. Recordó que durante años llevaba libros de matemáticas a sus vacaciones y que una de sus obras fundamentales sigue siendo La riqueza de las naciones, de Adam Smith.
La influencia de Schumpeter
Uno de los aspectos centrales de la entrevista fue la formación intelectual del ministro y su progresivo alejamiento de las ideas de izquierda de su familia.
Sus padres, Óscar Quiroz y Elisa Castro, eran profesores y fueron exonerados durante la dictadura de Augusto Pinochet. Quiroz recordó que ambos eran de izquierda, aunque aseguró que lo educaron con libertad.
“¿Cómo es que salí de derecha? Esa era la inquietud de mi psicoanalista”, comentó el ministro.
Durante su adolescencia comenzó a leer libros de economía que marcarían su visión política. Entre ellos destacó Capitalismo, socialismo y democracia, de Joseph Schumpeter, que encontró en la biblioteca familiar.
Quiroz contrapuso esa lectura con textos de orientación marxista y afirmó que el libro de Schumpeter lo fascinó por su interpretación de la dinámica del capitalismo y del proceso de “creación destructiva”.
El ministro sostuvo que esta concepción económica también inspira al actual Ejecutivo.
“Cuando decimos schumpeteriano, lo que estamos diciendo es que tenemos que recuperar la máxima libertad de emprendimiento y de invento”, explicó.
Según Quiroz, Chile se encuentra “demasiado cubierto por regulaciones y reglas” que terminan frenando las iniciativas privadas. Por eso, afirmó, el Gobierno busca remover regulaciones y reducir impuestos para aumentar los incentivos a la inversión y al emprendimiento.
“La izquierda estaba profundamente equivocada”
El ministro también recordó cómo los acontecimientos políticos y económicos de comienzos de la década de 1970 influyeron en su formación.
Quiroz afirmó que el periodo de la Unidad Popular fue traumático tanto para su generación como para su propia familia, cuyos amigos sufrieron posteriormente el exilio tras el golpe de Estado.
Sin justificar el quiebre democrático, explicó que desde niño comenzó a preguntarse por las causas del deterioro económico de aquellos años, marcado por las filas para conseguir productos y la inflación.
A los 15 años comenzó a estudiar economía por su cuenta y compró el Curso de Economía Moderna, de Paul Samuelson.
“Me puse a leer y de repente empecé a caer en la cuenta de que todas las ideas del socialismo estaban malas”, señaló. Más adelante fue todavía más categórico: “Me di cuenta rápidamente de que la izquierda estaba profundamente equivocada”.
Quiroz también relató que su interés por la economía apareció incluso antes. Desde los 11 años vendía lápices y cuadernos desde la casa familiar y ajustaba los precios para protegerse de la inflación.
“Era un poco Manolito, el personaje de Mafalda. Incluso, para sacar las cuentas del Gobierno, sigo siendo Manolito”, dijo.
Conservador y liberal en economía
El titular de Hacienda se definió además como una persona con una “dimensión conservadora” que combina con el liberalismo económico.
Explicó que ese conservadurismo no tiene que ver con una visión moralista, sino con cierta cautela ante cambios profundos en el orden social y con un respeto por las instituciones y costumbres heredadas.
“Uno, cuando va a cambiar ciertas cosas, sobre todo en el ordenamiento social, dice: por algo está esta costumbre, hace tanto tiempo”, explicó.
Pese a su imagen pública de ministro duro y a los recortes fiscales que ha impulsado desde Hacienda, Quiroz aseguró que su personalidad es más compleja.
“Si usted lee mis cuentos, verá que tengo el corazón blando por dentro”, dijo, agregando que siente una fuerte empatía por el sufrimiento humano.
El economista recordó que incluso ha utilizado referencias literarias para responder a quienes lo describen como una persona fría. Entre sus autores habituales mencionó a Borges, Nicanor Parra, Vicente Huidobro, Julian Barnes, Flaubert, Ortega y Gasset y Javier Cercas.
Al término de la entrevista, consultado sobre qué libro regalaría a la oposición, Quiroz no dudó en volver al autor que marcó su formación intelectual: Capitalismo, socialismo y democracia, de Joseph Schumpeter.
“Bastaría con que leyeran un capítulo: el de la creación destructiva”, afirmó.
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