
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, promulgó la primera Política Nacional de Minerales Críticos y Estratégicos del país, una normativa destinada a fortalecer el control brasileño sobre recursos considerados fundamentales para las nuevas industrias, la transición energética y el desarrollo tecnológico.
La legislación apunta especialmente a aumentar el valor agregado de los minerales dentro de Brasil, evitando que el país limite su participación en las cadenas internacionales a la extracción y exportación de materias primas.
El Gobierno brasileño plantea que la nueva política permitirá reforzar la soberanía sobre estos recursos y utilizarlos como instrumento para el desarrollo económico, tecnológico y social.
La iniciativa adquiere especial relevancia ante la creciente competencia internacional por minerales utilizados en baterías, vehículos eléctricos, sistemas de almacenamiento de energía, semiconductores, equipamiento militar, turbinas eólicas y otras tecnologías avanzadas.
Incentivos para procesar minerales en Brasil
Uno de los principales instrumentos contemplados por la normativa es la posibilidad de que las empresas conviertan en créditos fiscales hasta el 20% de determinados gastos relacionados con actividades mineras y proyectos de transformación.
El objetivo es incentivar que las compañías no solo extraigan minerales en Brasil, sino que desarrollen procesos industriales dentro del país.
La política establece además condiciones para acceder a los beneficios. Las empresas deberán invertir en investigación, desarrollo e innovación, cumplir compromisos socioambientales y favorecer la utilización de productos, proveedores y mano de obra local.
El programa tendrá un límite fiscal equivalente a unos US$194 millones entre 2030 y 2034. Los proyectos que pretendan acceder a los incentivos deberán contar previamente con la aprobación de las instancias establecidas por la nueva legislación.
El debate parlamentario previo ya había situado la agregación de valor como uno de los asuntos centrales de la política. Durante la tramitación se discutió que el crédito fiscal de hasta 20% pudiera vincularse al nivel de procesamiento realizado en Brasil, diferenciando entre la simple exportación de concentrados y la fabricación de productos de mayor complejidad, como baterías, imanes permanentes y sistemas de almacenamiento energético.
Consejo para coordinar la estrategia
La legislación contempla además una instancia nacional encargada de coordinar las políticas relacionadas con la industrialización de minerales críticos y estratégicos, con participación de organismos gubernamentales, administraciones territoriales, sector privado y academia.
Su función será articular las políticas públicas y determinar qué proyectos podrán acceder a los distintos mecanismos de apoyo.
Brasil venía avanzando durante 2026 en la construcción de este nuevo marco regulatorio. En mayo, la Cámara de Diputados debatió el proyecto que establecía la Política Nacional de Minerales Críticos y Estratégicos, junto con mecanismos institucionales para coordinar las decisiones del Estado en esta materia.
A fines de agosto, además, Lula promulgó una ley complementaria que estableció excepciones presupuestarias para facilitar beneficios tributarios vinculados precisamente a esta política. Esa legislación también contempló medidas extraordinarias relacionadas con el impacto económico del conflicto en Medio Oriente sobre el mercado internacional de energía.
Fondo de hasta US$400 millones
Otro de los componentes relevantes es la creación de un Fondo de Garantías de la Actividad Mineral, diseñado para disminuir los riesgos financieros de las inversiones y ampliar la capacidad de financiamiento del sector.
El fondo podrá recibir aportes del Gobierno federal equivalentes a cerca de US$400 millones, además de recursos provenientes de estados, municipios y empresas privadas.
La estrategia brasileña responde a un escenario internacional en que las tierras raras y otros minerales críticos se han convertido en activos geopolíticos. Estos materiales son indispensables para industrias que van desde la electromovilidad y las energías renovables hasta la electrónica avanzada y la defensa.
Brasil posee importantes reservas minerales y busca utilizar esa posición para desarrollar una cadena industrial propia, en momentos en que Estados Unidos, China, la Unión Europea y otras economías intentan asegurar el suministro de recursos estratégicos y reducir su dependencia de proveedores externos.
La discusión legislativa brasileña también ha considerado explícitamente a las tierras raras dentro del diseño de la política nacional, reflejando la importancia adquirida por estos elementos en las cadenas tecnológicas globales.
Con la nueva normativa, Brasil pretende avanzar desde su tradicional condición de gran productor y exportador de materias primas hacia un modelo en que una proporción mayor del procesamiento, la innovación y la producción industrial asociada a sus recursos minerales permanezca dentro del país.
La entrada Lula promulga política de minerales críticos para reforzar soberanía de Brasil se publicó primero en El Periodista.

