
El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, manifestó estar «profundamente alarmado» por el avance de nuevos asentamientos israelíes en Cisjordania y advirtió especialmente sobre los planes para construir en el área conocida como E1, al este de Jerusalén.
La preocupación se produce después de que el Gobierno israelí publicara una licitación para levantar siete complejos residenciales con un total de 1.234 viviendas en esa zona estratégica.
De concretarse el proyecto, Naciones Unidas considera que se interrumpiría de facto la conexión territorial entre el norte y el sur de Cisjordania, dificultando aún más la posibilidad de establecer en el futuro un Estado palestino territorialmente continuo.
Para Guterres, el proyecto tendría «graves consecuencias para la integridad territorial del Territorio Palestino Ocupado» y constituiría una «amenaza existencial para la solución de dos Estados».
La zona E1 comprende unos 12 kilómetros cuadrados y se encuentra entre Jerusalén Este y el asentamiento israelí de Ma’ale Adumim. Su ubicación explica por qué el proyecto ha sido durante décadas uno de los planes urbanísticos más controvertidos del conflicto de Medio Oriente: la construcción de asentamientos allí establecería una continuidad territorial israelí desde Jerusalén hacia Ma’ale Adumim, mientras dificultaría la conexión palestina entre ciudades como Ramala y Belén.
Guterres pide a Israel detener el proyecto
El secretario general instó al Gobierno israelí a abstenerse de adoptar nuevas medidas para desarrollar los asentamientos y a respetar las resoluciones de Naciones Unidas y la opinión consultiva emitida por la Corte Internacional de Justicia (CIJ) el 19 de julio de 2024.
En ese pronunciamiento, la CIJ concluyó que la política israelí de asentamientos en los territorios palestinos ocupados vulnera el Derecho Internacional y señaló que determinadas políticas aplicadas por Israel, incluida la explotación de recursos naturales y la extensión de su legislación sobre esos territorios, forman parte de un proceso de anexión.
La nueva licitación establece como plazo hasta el 19 de octubre para que las empresas constructoras presenten sus ofertas, apenas ocho días antes de las elecciones parlamentarias israelíes previstas para el 27 de octubre.
Un proyecto que permaneció congelado durante décadas
El conflicto en torno a E1 no es nuevo. Los planes para construir allí permanecieron paralizados durante años debido, entre otros factores, a la presión internacional y a las advertencias de que la urbanización de la zona podría hacer prácticamente inviable un futuro Estado palestino territorialmente continuo.
El punto de inflexión se produjo en agosto de 2025, cuando las autoridades israelíes dieron aprobación definitiva a un proyecto para construir 3.401 viviendas en E1. El plan había permanecido congelado durante décadas y su reactivación fue defendida abiertamente por el ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich.
Smotrich presentó entonces la iniciativa como un instrumento para impedir la creación de un Estado palestino. El proyecto busca conectar físicamente Ma’ale Adumim con Jerusalén y, según sus críticos, separaría Cisjordania en dos áreas territoriales discontinuas.
Durante 2025, además, Israel aceleró considerablemente la expansión de asentamientos. En el marco de las decisiones adoptadas aquel año también fueron aprobadas miles de nuevas unidades residenciales en otras zonas de Cisjordania, mientras Smotrich defendía una política destinada a incrementar sustancialmente la población israelí asentada en el territorio ocupado.
La importancia estratégica de E1
El corredor E1 es considerado uno de los puntos geográficos decisivos para determinar la viabilidad territorial de un eventual Estado palestino. Su urbanización conectaría Jerusalén con Ma’ale Adumim mediante una franja bajo control israelí y dificultaría una continuidad palestina entre Ramala, Jerusalén Este y Belén.
Un informe publicado en julio de 2026 sobre la expansión de los asentamientos calificó precisamente a E1 como uno de los desarrollos estratégicamente más importantes del año anterior y sostuvo que su ejecución dividiría Cisjordania en dos partes no contiguas.
El proyecto se inscribe, además, en un escenario de creciente tensión en Cisjordania, donde la expansión de asentamientos, las operaciones militares israelíes, los ataques de colonos y los desplazamientos de comunidades palestinas han aumentado las disputas sobre el control territorial.
La controversia también coincide con posiciones cada vez más explícitas dentro de la coalición gobernante israelí respecto del futuro de Cisjordania. Smotrich ha defendido públicamente la extensión de la soberanía israelí sobre amplias zonas del territorio y ha presentado la construcción de viviendas, carreteras e infraestructura como una estrategia para establecer hechos permanentes sobre el terreno.
Para Naciones Unidas, en cambio, los asentamientos israelíes en Cisjordania, incluida Jerusalén Este, vulneran el Derecho Internacional y contradicen las resoluciones internacionales destinadas a preservar la posibilidad de una solución negociada.
La nueva licitación de 1.234 viviendas vuelve así a colocar al corredor E1 en el centro de la disputa territorial de Medio Oriente. Para Guterres, lo que está en juego supera ampliamente un proyecto inmobiliario: la construcción podría modificar de manera irreversible la geografía de Cisjordania y comprometer definitivamente la posibilidad de que israelíes y palestinos alcancen una solución basada en dos Estados.
La entrada Guterres alerta que nuevos asentamientos israelíes amenazan con dividir Cisjordania y sepultar solución de dos Estados se publicó primero en El Periodista.

