
Presuntos integrantes del narcotráfico que controlan sectores de Ciudad de Dios, en Río de Janeiro, secuestraron temporalmente cinco autobuses del transporte público y los utilizaron como barricadas para intentar frenar una operación de la Policía Militar realizada este miércoles.
Los delincuentes interceptaron los vehículos correspondientes a las líneas 610, 900, 862, 636 y 390, obligaron a descender a pasajeros y conductores y posteriormente atravesaron los autobuses en las vías de acceso al sector.
No se registraron personas heridas durante la acción.
La reacción se produjo cuando los grupos criminales tuvieron conocimiento del despliegue policial en la comunidad, ubicada en la zona oeste de Río de Janeiro. El operativo tenía como objetivo localizar puntos de venta de drogas y retirar barricadas instaladas previamente para obstaculizar el ingreso de las fuerzas de seguridad.
La utilización de vehículos y estructuras improvisadas para bloquear calles se ha transformado en una táctica frecuente de las organizaciones criminales que disputan y controlan territorios en distintas zonas de la ciudad.
El operativo y la reacción de los narcotraficantes alteraron fuertemente la actividad cotidiana de Ciudad de Dios. Las autoridades municipales ordenaron el cierre temporal de 14 establecimientos educacionales y dos centros de salud, mientras varias líneas del transporte público debieron modificar o suspender sus recorridos.
La comunidad es considerada uno de los bastiones históricos del Comando Vermelho (CV), una de las organizaciones criminales más poderosas de Brasil y protagonista de una prolongada disputa por territorios para el tráfico de drogas en Río de Janeiro.
Escalada de operaciones contra el Comando Vermelho
El nuevo episodio ocurre en momentos en que las autoridades de Río han intensificado sus operativos contra la expansión territorial del Comando Vermelho.
El pasado 13 de agosto, la Policía Militar desplegó una operación de gran escala en al menos 27 comunidades de Río de Janeiro y su región metropolitana, movilizando 27 batallones, unidades especiales y los ocho comandos territoriales de la institución. Entre los objetivos estaban detener integrantes de organizaciones criminales, incautar armas y drogas, recuperar vehículos robados y desmontar barricadas.
Ciudad de Dios fue uno de los lugares donde se produjeron enfrentamientos durante esa ofensiva. Dos sospechosos resultaron baleados y la policía incautó una pistola y una granada. En otros sectores, delincuentes también recurrieron a vehículos incendiados para bloquear el avance de los agentes.
Un día antes del secuestro de los cinco autobuses, además, murió durante un operativo policial Pierry Sá da Silva, conocido como “PQD”, identificado como uno de los principales dirigentes del Comando Vermelho en la zona oeste de Río. Era investigado por controlar puntos de venta de drogas en Gardênia Azul y Ciudad de Dios y por participar en la expansión territorial de la organización hacia otras comunidades.
Una ofensiva que se arrastra desde 2025
El Periodista ha informado anteriormente sobre la creciente confrontación entre las fuerzas de seguridad y el Comando Vermelho.
En octubre de 2025, una de las mayores operaciones policiales realizadas en Río de Janeiro dejó inicialmente más de 60 muertos y 81 detenidos en las favelas de los complejos de Alemão y Penha. Como represalia, grupos vinculados al Comando Vermelho incendiaron autobuses y bloquearon importantes avenidas de la ciudad.
El balance del operativo posteriormente aumentó hasta 121 fallecidos, convirtiéndolo en una de las intervenciones policiales más letales de la historia reciente de Brasil. Las autoridades defendieron posteriormente la operación argumentando que los agentes habían enfrentado un escenario de características “bélicas”.
Ya en febrero de 2024, otra operación contra el Comando Vermelho en distintas comunidades de Río había dejado al menos siete muertos y seis heridos, en medio de disputas entre organizaciones armadas por el control territorial y del narcotráfico.
Ciudad de Dios, conocida internacionalmente por la película dirigida por Fernando Meirelles y estrenada en 2002, continúa siendo uno de los territorios donde la confrontación entre organizaciones criminales y fuerzas de seguridad se manifiesta con mayor intensidad.
El secuestro de los cinco autobuses de este miércoles vuelve a mostrar la capacidad de las facciones para paralizar servicios esenciales y utilizar infraestructura pública como instrumento para dificultar los operativos policiales.
La entrada Narcotraficantes secuestran cinco autobuses y los usan como barricadas contra operativo policial en Río de Janeiro se publicó primero en El Periodista.

