
El Gobierno de Chile y la Fundación Rewilding Chile firmaron este martes un acuerdo que permitirá incorporar otras 22.333 hectáreas al futuro Parque Nacional Cabo Froward, ubicado en la Región de Magallanes. La iniciativa ampliará la superficie proyectada del área protegida a cerca de 183 mil hectáreas, consolidando uno de los mayores esfuerzos recientes de conservación en el extremo austral del país.
El protocolo complementario representa un nuevo paso en el proyecto impulsado por la organización vinculada al legado de los conservacionistas estadounidenses Douglas y Kristine Tompkins, quienes durante décadas han promovido la recuperación y protección de ecosistemas en la Patagonia chilena.
Los nuevos terrenos se sumarán a las 127.302 hectáreas donadas anteriormente por la fundación, cuya inscripción a nombre del Fisco se concretó en noviembre de 2025, además de superficies fiscales que cuentan con protección desde 2006.
El futuro parque estará emplazado en la comuna de Punta Arenas, en el extremo meridional de Sudamérica, y abarcará ecosistemas terrestres y costeros de extraordinaria importancia ambiental.
Un refugio para especies amenazadas
Uno de los principales objetivos del proyecto es proteger los bosques subantárticos, las turberas y los ambientes naturales que caracterizan a la península de Brunswick.
Las turberas cumplen una función fundamental en la regulación del clima, debido a su capacidad de almacenar grandes cantidades de carbono durante miles de años. Su conservación contribuye a evitar la liberación de gases de efecto invernadero y a mantener el equilibrio hídrico de los ecosistemas australes.
El territorio también constituye un hábitat relevante para el huemul, ciervo nativo que figura entre las especies más amenazadas de Chile y que está representado en el escudo nacional.
Asimismo, el área se encuentra próxima a sectores de nidificación del canquén colorado, ave austral cuya supervivencia enfrenta amenazas relacionadas con la pérdida de hábitat y otros factores ambientales.
La protección de Cabo Froward permitirá resguardar corredores ecológicos y paisajes naturales sometidos a condiciones climáticas extremas, pero particularmente sensibles a la intervención humana.
Territorio ancestral kawésqar
La creación definitiva del parque también contempla una dimensión cultural e histórica, debido a que Cabo Froward forma parte del territorio ancestral del pueblo kawésqar.
Esta comunidad indígena ha mantenido durante milenios una estrecha relación con los canales, fiordos e islas de la Patagonia occidental, desarrollando una cultura marítima adaptada a las difíciles condiciones del extremo sur.
El proyecto se encuentra actualmente en una etapa de consulta indígena, procedimiento necesario para abordar las implicancias de la nueva categoría de protección y garantizar la participación de las comunidades involucradas.
La firma del acuerdo de donación no implica, por sí sola, la creación jurídica definitiva del parque nacional, que deberá completar los procedimientos administrativos correspondientes.
El legado de Douglas Tompkins
La iniciativa forma parte de una historia de conservación que comenzó hace más de tres décadas, cuando Douglas Tompkins, empresario estadounidense y fundador de The North Face y cofundador de Esprit, inició la adquisición de extensas propiedades en Chile y Argentina para destinarlas a la protección ambiental.
Tras su fallecimiento en 2015, Kristine Tompkins continuó impulsando la creación de parques nacionales y la restauración de ecosistemas a través de distintas organizaciones conservacionistas.
Uno de los hitos más importantes de ese trabajo ocurrió en 2018, cuando Chile formalizó una histórica ampliación de su red de parques nacionales en la Patagonia, mediante la incorporación de terrenos privados donados por la organización y superficies fiscales.
Aquella iniciativa permitió avanzar en la consolidación de la Red de Parques de la Patagonia, que comprende áreas protegidas desde la Región de Los Lagos hasta Magallanes.
Entre los territorios emblemáticos vinculados a este esfuerzo destacan los parques nacionales Pumalín Douglas Tompkins y Patagonia, reconocidos por su biodiversidad y por su contribución al desarrollo del turismo de naturaleza.
Conservación y desarrollo local
Además de preservar ecosistemas, el futuro Parque Nacional Cabo Froward busca abrir oportunidades para las comunidades de Magallanes mediante actividades de turismo sustentable, investigación científica y servicios asociados a la conservación.
La protección de estos territorios podría favorecer el desarrollo de emprendimientos locales relacionados con excursiones, navegación, observación de fauna y educación ambiental, siempre que dichas actividades sean compatibles con los objetivos de conservación.
Cabo Froward, considerado el punto más austral de la masa continental americana, posee un importante valor geográfico, histórico y paisajístico.
Con la nueva donación, el proyecto avanza hacia la protección permanente de un territorio estratégico para la biodiversidad y la regulación climática, reforzando el papel de la Patagonia chilena como uno de los grandes espacios de conservación del planeta.
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