
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a plantear la posibilidad de presentarse a las elecciones presidenciales de 2028, pese a que la Constitución estadounidense prohíbe que una persona sea elegida para ocupar la Casa Blanca más de dos veces.
Durante un mitin celebrado en Iowa, en el marco de la campaña para las elecciones legislativas del próximo 3 de noviembre, el mandatario aseguró que tendría derecho a competir nuevamente porque, según su versión, las elecciones de 2020 fueron manipuladas para impedir su reelección.
Trump reconoció inicialmente que la legislación vigente constituye un obstáculo para sus aspiraciones.
«Creo que la ley dice que no se me permite volver a presentarme. He estudiado esa frase. Lamentablemente, es bastante concisa y no hay mucho margen de maniobra», sostuvo.
Sin embargo, inmediatamente volvió a cuestionar los resultados de los comicios que perdió frente al demócrata Joe Biden.
«Nos hicieron trampa en la segunda porque ganamos tres veces. Así que creo que tengo derecho a volver a presentarme. Creo que tengo derecho a presentarme de nuevo porque hicieron trampa. Amañaron la elección», afirmó.
Las declaraciones del mandatario, de 80 años, se producen cuando faltan menos de dos semanas para unas elecciones legislativas que determinarán el equilibrio de fuerzas en el Congreso durante los últimos dos años de su administración.
La Constitución impide un tercer mandato
La posibilidad de una nueva candidatura presidencial de Trump enfrenta una prohibición expresa establecida en la Vigesimosegunda Enmienda de la Constitución estadounidense, ratificada el 27 de febrero de 1951.
La disposición establece que ninguna persona puede ser elegida presidente más de dos veces, independientemente de que sus mandatos sean consecutivos o estén separados por otro gobierno.
Trump ya fue elegido en 2016 y nuevamente en 2024, por lo que agotó el límite constitucional de dos elecciones presidenciales.
Su derrota en 2020 no modifica esta situación, puesto que la restricción se refiere al número de veces que una persona resulta elegida y no a la cantidad de elecciones en las que participa.
La norma fue incorporada después de que Franklin D. Roosevelt consiguiera cuatro victorias presidenciales consecutivas, en 1932, 1936, 1940 y 1944, rompiendo la tradición de dos mandatos que había prevalecido desde George Washington.
Para eliminar la prohibición sería necesaria una reforma constitucional, un procedimiento que exige el respaldo de dos tercios de ambas cámaras del Congreso y la ratificación de tres cuartas partes de los estados, o una vía alternativa de propuesta mediante una convención constitucional.
Por ahora, no existe ninguna modificación constitucional aprobada que permita a Trump buscar una tercera elección presidencial.
Las denuncias de fraude de 2020 y el asalto al Capitolio
Las nuevas declaraciones del mandatario recuperan una de sus principales controversias políticas: su insistencia en que las elecciones presidenciales de noviembre de 2020 fueron fraudulentas.
En aquellos comicios, Biden obtuvo 306 votos electorales frente a los 232 de Trump, además de superar al republicano por más de siete millones de sufragios populares.
El entonces presidente presentó numerosas impugnaciones judiciales y promovió investigaciones sobre supuestas irregularidades. Sin embargo, sus acusaciones de fraude generalizado no fueron acreditadas y las acciones legales destinadas a revertir los resultados fracasaron.
La controversia alcanzó su punto más crítico el 6 de enero de 2021, cuando cientos de seguidores de Trump irrumpieron violentamente en el Capitolio mientras el Congreso certificaba la victoria de Biden.
Los incidentes provocaron una crisis institucional y dieron origen a investigaciones judiciales y parlamentarias sobre los intentos de alterar la transferencia del poder.
Pese a estos antecedentes, Trump ha mantenido durante su segundo mandato la afirmación de que ganó las elecciones de 2020, una versión que no está respaldada por los resultados oficiales.
Trump evita respaldar a JD Vance para 2028
La discusión sobre un eventual tercer mandato coincide con la incertidumbre respecto de quién podría suceder a Trump como candidato republicano en las presidenciales de noviembre de 2028.
El mandatario evitó confirmar si apoyaría a su vicepresidente, JD Vance, en caso de que este decida competir por la nominación del partido.
«¿De dónde sacan esa idea? Ni siquiera lo he pensado. Tenemos demasiado tiempo para estar pensando en eso. Queda mucho», respondió ante las consultas de la prensa.
Días antes, durante una intervención en el Despacho Oval en presencia del propio Vance, Trump había asegurado que ambos nunca habían conversado sobre una eventual candidatura presidencial del vicepresidente.
Sus declaraciones contrastan con las expectativas manifestadas por Vance, quien recientemente afirmó que cree que recibiría el respaldo del presidente si decide competir en 2028.
El vicepresidente, sin embargo, también reconoció que todavía no ha tomado una decisión definitiva sobre su futuro electoral.
La definición de la sucesión republicana constituye uno de los principales asuntos pendientes dentro del oficialismo, especialmente ante la posibilidad de que otros dirigentes, entre ellos el secretario de Estado Marco Rubio, participen en la disputa por la nominación.
Vance también ha buscado desarrollar posiciones propias en determinados asuntos internacionales, incluida su aproximación a la política estadounidense hacia Israel y el Medio Oriente.
Elecciones legislativas del 3 de noviembre
Las declaraciones de Trump se producen en la recta final de las elecciones de medio mandato, previstas para el martes 3 de noviembre de 2026.
En estos comicios se renovarán los 435 escaños de la Cámara de Representantes y 35 de los 100 puestos del Senado, además de diversas gobernaciones y cargos estatales.
El resultado determinará si el Partido Republicano conserva el control legislativo o si los demócratas consiguen mayorías que les permitan ejercer una fiscalización más intensa sobre la administración presidencial.
La campaña se desarrolla en medio de preocupaciones por el costo de vida, los precios de los combustibles y las consecuencias económicas y políticas del conflicto que involucra a Estados Unidos, Israel e Irán en Medio Oriente.
En Iowa, Trump ha intensificado sus actividades para movilizar al electorado republicano, particularmente ante la competencia por escaños legislativos y la gobernación estatal.
Más de 20 millones de votos anticipados ya se habían emitido en 46 estados hasta el 22 de octubre, reflejando el avance del proceso electoral antes de la jornada oficial.
Un debate que podría prolongarse hasta 2028
No es la primera vez que Trump menciona la posibilidad de permanecer en la Casa Blanca más allá de enero de 2029.
Durante 2026 ha realizado distintas referencias a una eventual nueva candidatura e incluso ha utilizado mensajes asociados a la consigna «Trump 2028».
Aunque algunas de estas intervenciones han tenido un tono provocador o humorístico, sus reiteradas declaraciones han mantenido abierta la discusión sobre los límites del poder presidencial.
El mandatario deberá concluir su segundo período el 20 de enero de 2029, cuando está prevista la investidura de quien resulte elegido en noviembre de 2028.
Hasta entonces, cualquier intento de conseguir una tercera elección presidencial enfrentaría la prohibición constitucional vigente.
La insistencia de Trump en reivindicar una victoria inexistente en 2020 introduce además un nuevo elemento en la discusión sobre la sucesión republicana: mientras Vance y otros dirigentes comienzan a posicionarse para 2028, el propio presidente continúa sugiriendo que su trayectoria electoral todavía podría no haber terminado.
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