
Una empresa emergente del estado de Texas, en EEUU, atrajo 200 millones de dólares de inversores como Sequoia Capital y Ark Invest para producir perros genéticamente mejorados para el Ejército, reportó este viernes el diario Financil Times.
Warhound «producirá perros de trabajo genéticamente mejorados» en EEUU y los equipará con tecnología avanzada para garantizar que tengan «conciencia situacional en el campo de batalla».
Uno de los fundadores de esa start-up, Ben Lamm, describió ese plan como «un programa Capitán América para perros».
Según Lamm, «la idea es tomar a los mejores perros, conservarlos en un biobanco, clonarlos» y, en lo posible, «editarlos y mejorar su longevidad y rendimiento», lo cual «es más saludable» tanto para el perro como para un bombero, un policía o un combatiente».
Otra compañía de Lamm, Colossal Biosciences, además de trabajar en la preservación de especies y la clonación animal, está intentando «una aplicación funcional de tecnología avanzada de edición genética para reconstruir el ADN de megafauna extinta», incluido el mamut lanudo.
El socio de Lamm en Warhoun es Palmer Luckey, cofundador del Anduril, fabricante de drones autónomos, submarinos y otros vehículos militares. Esta empresa desarrollará armaduras corporales y «cibernética» para mejorar el rendimiento de los perros.
Al frente de Warhound estará David Spirk, un exmarine estadounidense que fue el primer director de datos del Pentágono y consejero sénior de Palantir Technologies.
La entrada Start-up recauda 200 millones dólares para producir perros militares genéticamente mejorados se publicó primero en El Periodista.

