
Los robots capaces de moverse de distintas maneras, por ejemplo caminar, volar o desplazarse por superficies difíciles, están cada vez más cerca de imitar la agilidad y adaptabilidad de los animales.
Así lo plantea una revisión realizada por investigadores de la Universidad Tecnológica de Xinjiang, en China, y de la Escuela Politécnica Federal de Lausana, en Suiza.
El estudio, publicado en la revista científica Science Robotics, analiza los avances de los llamados robots multimodales bioinspirados.
En términos simples, se trata de máquinas diseñadas a partir de características observadas en animales y que pueden cambiar su forma de desplazamiento según las condiciones del terreno.
Robots que vuelan y caminan
A diferencia de los robots tradicionales, que suelen estar preparados para una sola tarea o tipo de movimiento, estos sistemas pueden combinar varias capacidades.
Por ejemplo, un robot podría volar para superar un obstáculo y luego aterrizar para caminar por una superficie estrecha o irregular.
Esta versatilidad permitiría utilizarlos en labores de rescate, inspección de lugares peligrosos, exploración de terrenos de difícil acceso o monitoreo ambiental.
Los investigadores sostienen que el principal desafío es lograr que estas máquinas sean eficientes y no pierdan demasiada energía al cambiar de un modo de movimiento a otro.
Poco espacio para muchos sistemas
Uno de los problemas de diseño es el espacio limitado dentro del robot.
Para caminar, volar o nadar se necesitan motores, alas, patas, sensores y sistemas de control diferentes. Incluir todos esos componentes puede aumentar el peso y reducir la eficiencia.
Por esa razón, los científicos buscan que una misma pieza pueda cumplir varias funciones.
Una estructura podría actuar como ala durante el vuelo y luego transformarse en una extremidad para desplazarse por tierra.
También se estudian materiales y mecanismos que permitan modificar la forma del cuerpo del robot según la tarea que deba realizar.
Cómo medir su rendimiento
Los autores proponen cinco criterios para evaluar estos robots.
Entre ellos se encuentran la cantidad de formas de movimiento que pueden utilizar, el costo de agregar nuevos mecanismos, el número de piezas compartidas entre diferentes funciones, la energía o el tiempo necesario para cambiar de modo y la mejora general conseguida al combinar varias capacidades.
Estas mediciones podrían ayudar a comparar diseños y determinar cuáles son realmente útiles fuera del laboratorio.
El desafío de actuar sin ayuda humana
Otro de los objetivos es que los robots puedan decidir de manera autónoma cuándo deben volar, caminar o modificar su estructura.
Para ello necesitan sensores, inteligencia artificial y sistemas de control capaces de reconocer el entorno y seleccionar el movimiento más adecuado.
Un robot de rescate, por ejemplo, tendría que detectar una zona inundada, decidir si conviene volar sobre ella y luego aterrizar para ingresar a un espacio cerrado.
Aunque todavía existen dificultades relacionadas con el peso, la energía y la autonomía, los investigadores consideran que los avances recientes son significativos.
Según los autores, los futuros robots bioinspirados podrían no solo igualar la agilidad y adaptación de los animales, sino incluso superarlas en tareas específicas.
La entrada Robots inspirados en animales avanzan hacia movimientos tan ágiles como los de la naturaleza se publicó primero en El Periodista.

