
La epidemia de ébola que afecta desde mediados de mayo a República Democrática del Congo (RDC) continúa agravándose y acumula 8.442 casos confirmados y 4.080 fallecidos, cifras que convierten al actual brote en el más letal registrado hasta ahora en el país africano.
Durante las últimas 24 horas se contabilizaron 66 nuevos contagios y 38 muertes, mientras que una nueva zona sanitaria de la provincia de Kivu Norte confirmó la presencia del virus, ampliando el alcance territorial de la emergencia.
Actualmente, 846 pacientes permanecen hospitalizados o en aislamiento, mientras que otras 2.213 personas han recibido el alta después de superar la enfermedad.
Con estos datos, la tasa de letalidad alcanza el 48,3%, es decir, prácticamente uno de cada dos pacientes confirmados ha muerto durante el actual brote.
Ituri concentra tres de cada cuatro casos
La provincia de Ituri continúa siendo el principal epicentro de la epidemia y concentra aproximadamente el 75% de todos los contagios.
El virus ha alcanzado siete provincias: Ituri, Kivu Norte, Kivu Sur, Alto Uélé, Bajo Uélé, Tshopo y Ubangi Sur. En conjunto, se han detectado casos en 64 de las 167 zonas sanitarias existentes en esos territorios.
La situación resulta especialmente preocupante en Ituri, Kivu Norte y Alto Uélé, donde continúa registrándose una transmisión comunitaria activa y sostenida.
En contraste, Ubangi Sur no notificó nuevos casos durante las últimas 24 horas y Tshopo completó 72 horas sin contagios confirmados.
Uno de los principales problemas para contener la epidemia sigue siendo el seguimiento de quienes han tenido contacto con personas infectadas. Actualmente, la cobertura alcanza el 73,1%, lejos del umbral del 95% considerado necesario para controlar eficazmente las cadenas de transmisión.
El brote más mortífero registrado en RDC
La magnitud de la actual emergencia ya supera ampliamente el brote que golpeó el este de República Democrática del Congo entre 2018 y 2020, hasta ahora el episodio de ébola más grave registrado en el país.
La evolución también ha comenzado a generar comparaciones con la devastadora epidemia de África occidental de 2014 a 2016, que afectó principalmente a Guinea, Liberia y Sierra Leona. Aquel brote acumuló 28.616 casos y 11.325 fallecidos, convirtiéndose en la mayor epidemia de ébola documentada desde la identificación del virus.
Si la expansión actual mantiene su ritmo, RDC podría aproximarse a esas cifras, especialmente si no logra elevar rápidamente la identificación y vigilancia de contactos y cortar la transmisión comunitaria.
Más de una docena de brotes desde 1976
República Democrática del Congo posee una larga experiencia en el combate contra el ébola. El país ha enfrentado más de una docena de brotes desde que la enfermedad fue identificada por primera vez en 1976.
Precisamente uno de los primeros focos conocidos apareció ese año en Yambuku, una localidad situada cerca del río Ébola, cuyo nombre terminó siendo utilizado para denominar al virus.
El actual episodio se produce menos de un año después de que las autoridades congoleñas declararan, en diciembre de 2025, el fin de otro brote registrado en la provincia de Kasai.
Pese a la experiencia acumulada durante cinco décadas y al desarrollo de vacunas, tratamientos y protocolos de aislamiento, la extensión geográfica de la epidemia actual y la persistencia de contagios comunitarios vuelven a plantear un desafío sanitario de gran escala para RDC y los países vecinos.
La emergencia se suma además a una compleja situación humanitaria en el este congoleño, una región golpeada durante años por conflictos armados, desplazamientos masivos de población y dificultades de acceso a servicios sanitarios, factores que pueden complicar las tareas de vigilancia epidemiológica y contención del virus.
La entrada RDC enfrenta su peor brote de ébola: casi 8.500 contagios y más de 4.000 muertos se publicó primero en El Periodista.

