
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, prometió este sábado acabar con la presencia del crimen organizado en sectores periféricos de Río de Janeiro, durante un multitudinario acto realizado en la zona oeste de la ciudad.
“Vamos a retirar a los delincuentes de vuestro territorio y vamos a devolver el territorio al pueblo de Río de Janeiro”, afirmó Lula ante decenas de miles de personas reunidas en el barrio de Bangu.
El mandatario sostuvo que su estrategia de seguridad no estará basada en “pirotecnia” ni en operaciones que terminen con decenas o cientos de muertos, sino en la detención de integrantes de las milicias y de las facciones del narcotráfico.
Con ello, Lula marcó distancia con la línea de seguridad aplicada por anteriores autoridades regionales de Río, caracterizada por grandes operativos policiales en favelas y barrios populares.
Crítica a las operaciones de alta letalidad
Durante su discurso, Lula hizo una referencia crítica a la actuación del exgobernador de Río de Janeiro Claudio Castro, aliado del bolsonarismo, quien el año pasado celebró como un éxito una operación policial realizada en Penha que dejó 122 muertos.
El presidente brasileño insistió en que su gobierno buscará resultados contra el crimen organizado, pero sin reproducir ese modelo de intervención.
La seguridad pública se ha transformado en uno de los principales temas de la campaña electoral brasileña, especialmente en Río de Janeiro, donde las milicias y organizaciones vinculadas al narcotráfico mantienen una fuerte presencia territorial.
Lula evita confrontación directa con Flávio Bolsonaro
Pese a encontrarse ya en plena campaña presidencial, Lula evitó mencionar directamente a su principal rival, el senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro.
En cambio, concentró buena parte de su intervención en la política regional y en la necesidad de construir alianzas para enfrentar la crisis de seguridad y las dificultades financieras del estado de Río.
Durante el acto estuvo acompañado por el alcalde de la ciudad, Eduardo Cavaliere, y por el exalcalde y candidato a gobernador Eduardo Paes.
Ambos pertenecen al Partido Social Democrático (PSD), colectividad de centro que en Río de Janeiro decidió respaldar la candidatura presidencial de Lula.
Alianza con Eduardo Paes
Lula reconoció que existen diferencias ideológicas con Paes, pero destacó que ambos aprendieron a trabajar juntos durante los años en que este último estuvo al frente de la alcaldía.
Según el mandatario, la llegada de Paes al gobierno regional se ha convertido en “una necesidad” debido a la compleja situación que enfrenta Río en materias como seguridad pública y finanzas.
Paes, por su parte, destacó la relación institucional con el presidente.
“Lo que nos une aquí hoy es el deseo de salvar el estado y la comprensión de Lula de que Brasil no se salva si Río no se salva”, señaló.
Primer acto de campaña en Río
El encuentro se desarrolló en el estadio Moça Bonita de Bangu, recinto históricamente vinculado a los movimientos sindicales de la zona oeste de Río y a una tradición industrial de fuerte presencia obrera.
El acto marcó el inicio formal de la campaña de Lula en el estado de Río de Janeiro.
La primera vuelta de las elecciones presidenciales brasileñas está prevista para el 4 de octubre.
De acuerdo con las encuestas disponibles, Lula mantiene por ahora una estrecha ventaja sobre Flávio Bolsonaro, en una carrera electoral que se anticipa altamente polarizada y en la que la seguridad pública aparece como uno de los ejes centrales del debate.
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