
La compra termina para el usuario cuando recibe una confirmación en su pantalla, pero para la operación logística ese es apenas uno de los pasos. Localizar el producto, preparar el pedido, verificar el inventario y coordinar su despacho forman parte de una cadena que también debe responder cuando el consumidor decide devolverlo.
En Santiago, Infracommerce desarrolla estas tareas desde su centro de distribución de Lo Boza, donde administra operaciones de comercio electrónico para distintas marcas. Según cifras entregadas por la compañía, entre enero y agosto de 2026 el recinto procesó cerca de 1,24 millones de unidades, considerando sus distintos flujos operacionales.
El desglose incluye 554 mil unidades recibidas y 581 mil despachadas, además de 38 mil gestionadas mediante logística inversa y 65 mil retornadas a las marcas. Estas categorías suman aproximadamente 1,238 millones de unidades procesadas y corresponden a movimientos operacionales, por lo que no equivalen necesariamente a productos únicos ni a compras individuales.
El recinto dispone de 8.200 metros cuadrados de superficie operativa, distribuidos en una nave de 5.000 metros cuadrados y dos niveles de entrepiso que agregan otros 3.200. Su capacidad máxima de almacenamiento es de 300 mil unidades y cuenta con diez muelles para recepción y despacho.
Desde estas instalaciones se gestionan operaciones para marcas como Swarovski, Hugo Boss, American Eagle, Umbrale, Women’Secret, Elite, Cotidian y Softys, además de Equinox Los Andes, distribuidor oficial de Nike.
Del inventario al despacho
La operación comienza con la recepción y el registro de la mercadería. Luego, los productos se almacenan hasta que un pedido activa su selección, preparación y entrega al transportista.
Para coordinar estas etapas, el centro utiliza un sistema de administración de almacenes —conocido como WMS—, tecnología de identificación por radiofrecuencia (RFID) y servicios en la nube. Estas herramientas respaldan el seguimiento del inventario y la organización de los movimientos dentro del recinto.
Durante los primeros ocho meses del año, la compañía reportó un 97,32% de cumplimiento de los plazos de servicio comprometidos para despacho, con un tiempo promedio de gestión de 0,8 días. Este indicador corresponde al procesamiento operacional y no debe confundirse con el plazo de entrega al domicilio del comprador.
En recepción, el cumplimiento informado fue de 99%, sobre un plazo de servicio de 24 horas. El indicador de quiebre de inventario se situó en 0,06%.
El recorrido de las devoluciones
El trabajo tampoco concluye necesariamente con el despacho. La logística inversa permite recibir y gestionar los productos que regresan desde los consumidores, mientras otros procesos coordinan su retorno a las marcas.
Esta etapa exige mantener la trazabilidad de la mercadería y actualizar los registros para que las existencias reflejen los movimientos de entrada y salida.
Para sostener la continuidad de la operación, el centro cuenta con dos enlaces de fibra óptica, conexión satelital de respaldo, sistemas de alimentación ininterrumpida y un grupo electrógeno. A ello se agregan controles de acceso, cámaras con monitoreo externo permanente y sistemas de prevención y respuesta ante incendios.
Detrás de cada pedido, la coordinación entre inventario, tecnología y transporte resulta determinante: una compra realizada en pocos segundos puede movilizar varias etapas antes de llegar a manos del consumidor.
La entrada Detrás del clic: la logística que mueve las compras online se publicó primero en El Periodista.

