
El ministro de Defensa de Venezuela, general Gustavo González, expresó este miércoles su respaldo al acuerdo petrolero alcanzado entre Caracas y Washington y rechazó que la creciente participación estadounidense en los recursos energéticos venezolanos pueda interpretarse como una subordinación política.
“Transformar una diferencia política en un acuerdo de cooperación económica es solamente una decisión de ir a la paz, no es una subordinación”, sostuvo González durante su habitual reunión con la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez.
El jefe militar manifestó además el apoyo de las Fuerzas Armadas a las decisiones adoptadas por el Ejecutivo en materia energética y aseguró que el convenio puede contribuir a la recuperación económica del país.
“Estamos completamente de acuerdo, apoyamos todas las acciones que nuestra comandante en Venezuela ha tenido a bien para lograr la prosperidad y el bienestar que lo veremos próximamente en el país”, afirmó.
Según la posición del Gobierno venezolano, el pacto no modifica la propiedad estatal sobre los recursos naturales y permitirá atraer capital para reconstruir una industria petrolera deteriorada durante años por la falta de inversión, problemas operacionales y las sanciones internacionales.
El entendimiento anunciado por ambos gobiernos involucra el desarrollo de 17 campos estratégicos y recursos estimados en más de 65.000 millones de barriles, aproximadamente una quinta parte de las reservas probadas venezolanas. Caracas ha estimado que el proyecto podría generar alrededor de US$209.000 millones en ingresos durante su ejecución.
El plan contempla además inversiones cercanas a US$100.000 millones para aumentar la capacidad productiva venezolana. Una de las metas planteadas es elevar inicialmente la extracción hasta superar los 1,5 millones de barriles diarios, mientras se incorporan nuevos bloques a la explotación.
Un acuerdo de gran alcance
El entendimiento petrolero supone uno de los mayores cambios en la relación entre Washington y Caracas de los últimos años. El presidente estadounidense, Donald Trump, ha presentado el pacto como una pieza de su estrategia de seguridad energética y como una herramienta para reducir la presencia de China y Rusia en la industria petrolera venezolana.
Los términos conocidos contemplan una amplia participación estadounidense en los campos involucrados, además de derechos preferentes sobre parte de la producción. Washington asegura que la operación permitirá aumentar la oferta energética y reforzar sus reservas, mientras Caracas sostiene que mantendrá la soberanía sobre el petróleo.
El acuerdo recibió además el respaldo de la Asamblea Nacional venezolana, aunque sectores políticos y especialistas han planteado interrogantes sobre sus condiciones, duración y los mecanismos mediante los cuales las empresas estadounidenses participarán en la explotación de los yacimientos.
También ha provocado reparos externos. China manifestó su intención de proteger sus intereses económicos en Venezuela ante la posibilidad de que algunos de los yacimientos involucrados correspondan a áreas donde compañías chinas o rusas habían tenido participación.
Fuerzas Armadas descartan amenaza
González sostuvo que desde la perspectiva militar no existen elementos que permitan considerar el acuerdo como una amenaza a la integridad territorial o a la soberanía del país.
El ministro afirmó que las Fuerzas Armadas no observan medidas contra la paz ni escenarios de conflicto vinculados al convenio y defendió que la cooperación energética favorecerá la estabilidad y permitirá proteger infraestructuras consideradas estratégicas.
Para Caracas, el objetivo central es utilizar el enorme potencial petrolero venezolano para captar inversiones internacionales, elevar la producción, crear puestos de trabajo y recuperar ingresos fiscales.
El respaldo explícito de la cúpula militar adquiere especial relevancia por el profundo giro que representa el entendimiento con Washington después de años de enfrentamiento político entre ambos países. La nueva etapa coloca nuevamente al petróleo en el centro de la relación bilateral y convierte a Venezuela en una pieza de creciente importancia dentro del tablero energético internacional, en momentos de fuerte volatilidad en los mercados por las tensiones en Medio Oriente.
La entrada Defensa de Venezuela respalda acuerdo petrolero con EEUU y asegura que “no es subordinación” se publicó primero en El Periodista.

