
Una compleja y angustiante situación vive una ciudadana chilena junto a su hijo en Barcelona, luego de que el departamento que arrendaron mediante la plataforma Airbnb fuera allanado y clausurado mientras ambos se encontraban fuera de la ciudad.
Según pudo conocer El Periodista, la mujer y su hijo habían viajado por una noche a la ciudad de Jerez y, al regresar a Barcelona, se encontraron con que el inmueble había sido intervenido por autoridades locales, quedando completamente imposibilitados de ingresar.
La situación los dejó literalmente en la calle, sin acceso a ropa, documentos, medicamentos ni pertenencias personales, todas aún al interior del departamento clausurado. Ante la emergencia, debieron trasladarse a un hotel mientras intentan resolver el conflicto legal y recuperar sus objetos.
Durante el fin de semana, la chilena contrató asesoría jurídica en España y actualmente busca que se active el seguro de emergencias contemplado por Airbnb para este tipo de situaciones.
El caso se produce en medio de la fuerte ofensiva impulsada por el Ayuntamiento de Barcelona contra los alojamientos turísticos ilegales, fenómeno que las autoridades locales consideran uno de los principales factores de presión sobre el mercado inmobiliario y el acceso a la vivienda.
De acuerdo con una publicación reciente de La Vanguardia, el municipio catalán ha logrado recuperar más de 6.600 departamentos turísticos ilegales en menos de diez años, en el marco de un agresivo plan de fiscalización iniciado en 2017.
La investigación del medio español sostiene que buena parte de estos alojamientos hoy estaría controlada por organizaciones dedicadas al subarriendo irregular y operaciones inmobiliarias clandestinas. Incluso, el Ayuntamiento reconoce que muchas de estas redes operan mediante sociedades ficticias y esquemas empresariales diseñados para ocultar ganancias y evadir controles.
“La mayor parte de estas viviendas tiene actualmente un uso residencial”, señaló al diario español la teniente de alcalde de Urbanismo de Barcelona, Laia Bonet, quien además confirmó que la ciudad mantiene una política activa para erradicar este tipo de operaciones.
Según el reportaje, inspectores municipales han emitido más de 18 mil órdenes de cese de actividad y miles de expedientes sancionatorios en los últimos años.
La chilena afectada intenta ahora determinar si el departamento que arrendó correspondía a uno de los inmuebles investigados o clausurados por las autoridades locales, mientras continúa sin acceso a sus pertenencias y enfrentando elevados gastos de alojamiento y representación legal en el extranjero.
La entrada Chilena y su hijo quedan en la calle en Barcelona tras clausura de departamento arrendado por Airbnb se publicó primero en El Periodista.


