
Estados Unidos confirmó este viernes la interceptación de un buque que transportaba combustible con destino a Cuba, en una nueva acción que profundiza la presión de Washington sobre el abastecimiento energético de la isla.
La Guardia Costera estadounidense informó que la operación involucró al buque a motor M/V Grace, cuya interdicción se produjo tras una acción coordinada internacionalmente destinada a determinar el origen y destino de la carga.
Según los antecedentes entregados por las autoridades estadounidenses, la embarcación había sido interceptada a comienzos de septiembre en aguas del Caribe y posteriormente fue desviada hacia aguas mexicanas.
Una inspección realizada por la Armada de México permitió detectar una cantidad significativa de combustible almacenado tanto en los tanques de lastre como en diversos contenedores de la nave.
Washington sostiene que el M/V Grace estaba involucrado en el transporte ilícito de combustible hacia Cuba y enmarcó la operación dentro de sus acciones contra la denominada “flota en la sombra”, expresión utilizada para referirse a embarcaciones que operan al margen de los mecanismos habituales de registro, identificación o cumplimiento de las normas marítimas internacionales.
La medida representa un nuevo capítulo en la creciente presión ejercida por la administración del presidente Donald Trump sobre La Habana durante 2026.
Presión sobre el suministro de petróleo
A fines de enero, Trump declaró una emergencia nacional respecto de Cuba y estableció un mecanismo que permite imponer aranceles adicionales a las importaciones estadounidenses procedentes de países que vendan o suministren, directa o indirectamente, petróleo a la isla.
La disposición considera como petróleo tanto el crudo como los productos derivados y contempla también operaciones realizadas mediante intermediarios o terceros países.
La estrategia ha tenido consecuencias sobre los flujos energéticos hacia Cuba, un país altamente dependiente de las importaciones de combustible para sostener su sistema eléctrico, transporte y parte importante de su actividad productiva.
La falta de combustible ha contribuido durante este año a prolongados cortes de electricidad y dificultades en sectores como el transporte, la producción de alimentos y el funcionamiento de servicios públicos.
El cargamento ruso que llegó en marzo
Uno de los principales antecedentes ocurrió a fines de marzo, cuando el petrolero ruso Anatoly Kolodkin arribó al puerto de Matanzas con unas 100.000 toneladas métricas de crudo, equivalentes a aproximadamente 700.000 barriles.
El cargamento ruso constituyó un alivio temporal para el sistema energético cubano. El petróleo comenzó posteriormente a ser procesado en la refinería de Cienfuegos para producir gasolina, diésel y fuel oil.
La llegada de ese buque adquirió especial relevancia debido a la fuerte reducción de los suministros que tradicionalmente Cuba había recibido desde otros países de la región.
La Habana ha denunciado reiteradamente que las medidas estadounidenses buscan provocar un estrangulamiento energético y económico de la isla. Washington, en cambio, sostiene que sus acciones forman parte de una política destinada a presionar al gobierno cubano y limitar las operaciones utilizadas para eludir las restricciones estadounidenses.
Una disputa que vuelve al terreno marítimo
La interceptación del M/V Grace muestra que la presión estadounidense ya no se limita a sanciones financieras, comerciales o amenazas arancelarias contra terceros países, sino que incluye operaciones marítimas destinadas a impedir cargamentos considerados ilícitos por Washington.
El episodio ocurre, además, en un escenario internacional marcado por fuertes tensiones en los mercados energéticos debido a los conflictos en Medio Oriente, las restricciones a las exportaciones rusas y las dificultades que enfrenta el suministro mundial de combustibles.
La situación cubana es particularmente delicada debido a la limitada capacidad de generación eléctrica de la isla y a su dependencia del combustible importado.
En los últimos días, sin embargo, Trump también ha abierto una eventual puerta diplomática. El mandatario estadounidense afirmó recientemente que espera alcanzar algún tipo de acuerdo con Cuba y señaló que una intervención militar probablemente no sería necesaria.
La interceptación del M/V Grace evidencia, no obstante, que mientras esa posibilidad política permanece abierta, Washington continúa aplicando medidas concretas para restringir los canales de abastecimiento energético de la isla.
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