
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este miércoles que el último ataque estadounidense contra Irán fue “muy intenso” y destruyó nuevos equipos militares que Teherán intentaba desplegar en las inmediaciones del estrecho de Ormuz.
Desde la Casa Blanca, Trump afirmó que las fuerzas estadounidenses atacaron sistemas defensivos y ofensivos, incluidos radares, infraestructura de misiles y equipamiento que, según Washington, podía ser utilizado para instalar minas en el estratégico paso marítimo.
“Destruimos todo el nuevo equipamiento que intentaban instalar a lo largo del estrecho de Ormuz”, señaló Trump, quien aseguró además que Estados Unidos está preparado para lanzar nuevas operaciones militares cuando lo considere necesario.
El mandatario insistió en que Washington mantiene actualmente un fuerte control sobre Ormuz, una de las rutas más importantes para el transporte mundial de petróleo y gas. La disputa por el paso marítimo se ha transformado en uno de los principales focos del conflicto entre ambos países.
Escalada tras seis meses de guerra
La nueva ofensiva se produce cuando el enfrentamiento entre Estados Unidos e Irán supera los seis meses. Las hostilidades comenzaron a fines de febrero con ataques estadounidenses e israelíes contra infraestructura militar, instalaciones vinculadas al programa nuclear y capacidades de misiles de la República Islámica.
Irán respondió entonces con ataques contra posiciones estadounidenses y de sus aliados en Medio Oriente y con restricciones a la navegación por el estrecho de Ormuz.
En junio, Washington y Teherán alcanzaron un entendimiento destinado a reducir las hostilidades y facilitar la reapertura del paso marítimo. Sin embargo, las negociaciones posteriores no lograron consolidar un acuerdo y los enfrentamientos volvieron a intensificarse.
Durante las últimas semanas, Estados Unidos ha concentrado parte importante de sus operaciones en reducir la capacidad iraní para amenazar la navegación comercial. El estrecho concentra cerca de una quinta parte del comercio mundial de petróleo y cualquier interrupción relevante puede impactar rápidamente los precios internacionales de la energía.
La nueva escalada ya ha aumentado la presión sobre los mercados, con el petróleo nuevamente en niveles cercanos a los US$95 por barril.
Trump vuelve a poner el foco en el programa nuclear
El presidente estadounidense reiteró que uno de los principales objetivos de Washington continúa siendo impedir que Irán obtenga un arma nuclear.
“Irán no puede tener un arma nuclear”, afirmó Trump, quien sostuvo que la actual fase de la ofensiva no debería extenderse demasiado.
“No creo que tarde mucho más. No sé cuánto más podrán aguantar”, agregó.
El mandatario también descartó que las elecciones legislativas de medio término previstas para noviembre estén condicionando sus decisiones militares. En esos comicios se renovará parte importante del Congreso estadounidense y su resultado será clave para la segunda mitad de su mandato.
Mientras tanto, Teherán ha respondido a los ataques estadounidenses con misiles y drones dirigidos contra instalaciones vinculadas a Estados Unidos en distintos países de Medio Oriente, aumentando el riesgo de una nueva expansión regional del conflicto.
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