
El Gobierno palestino hizo este sábado 24 de octubre un llamado urgente a la comunidad internacional para detener los desplazamientos forzosos, las demoliciones de viviendas y las operaciones militares israelíes en la ciudad de Hebrón, en el sur de Cisjordania ocupada, donde alrededor de 1.500 palestinos han debido abandonar sus hogares y otros 2.500 podrían ser evacuados durante las próximas horas.
La cifra corresponde al balance entregado por las autoridades locales, que advirtieron que más de 200 familias ya han sido desplazadas desde el viernes, principalmente en los barrios de Deir Bahha y Al Jalda. Los residentes denunciaron la destrucción de viviendas, establecimientos comerciales e infraestructura vial, mientras las fuerzas israelíes mantienen importantes restricciones de circulación.
La diplomacia palestina sostuvo que la respuesta internacional no puede limitarse a declaraciones de condena, sino que debe traducirse en acciones concretas y disuasorias destinadas a detener las evacuaciones, proteger las propiedades palestinas y garantizar el respeto del derecho internacional.
Ofensiva israelí tras la muerte de dos soldados
La actual escalada comenzó el viernes 23 de octubre, después de que dos atacantes palestinos abrieran fuego contra un puesto militar israelí cercano a Hebrón, provocando la muerte de dos soldados y heridas a otros tres.
Los dos atacantes fueron abatidos posteriormente por las fuerzas israelíes.
Tras el incidente, el primer ministro Benjamin Netanyahu ordenó una operación militar de gran escala, acompañada de cierres de accesos, registros domiciliarios y medidas de seguridad que afectan a distintos sectores de Cisjordania.
El Ejército israelí señaló que sus operaciones buscan localizar a integrantes de organizaciones armadas, incautar armamento y prevenir nuevos ataques. También anunció demoliciones en las zonas donde se desarrollan los operativos.
Sin embargo, las autoridades palestinas calificaron las evacuaciones y destrucciones de propiedades como medidas de castigo colectivo que afectan a familias sin relación con el ataque.
Durante las primeras jornadas también se registraron alrededor de 70 detenciones de palestinos en diferentes sectores de Cisjordania.
Uno de los aspectos centrales de la advertencia palestina es el riesgo de que las operaciones militares deriven en desplazamientos permanentes de población.
El Ministerio de Exteriores expresó su preocupación por las declaraciones de responsables israelíes que han planteado extender a Cisjordania operaciones militares similares a las desarrolladas en la Franja de Gaza.
Según el Gobierno palestino, esa posibilidad podría provocar una crisis de desplazamiento de una magnitud no registrada desde 1967, cuando Israel ocupó Cisjordania, Jerusalén Este y Gaza durante la Guerra de los Seis Días.
La diplomacia palestina relacionó este escenario con el recuerdo de la Nakba, término árabe que significa «catástrofe» y que identifica el éxodo y desplazamiento de cientos de miles de palestinos durante la guerra de 1948 y la creación del Estado de Israel.
El Ejecutivo palestino advirtió que nuevas evacuaciones masivas, acompañadas de demoliciones y expansión de asentamientos, podrían profundizar los cambios demográficos y territoriales en las zonas ocupadas.
También reclamó impedir lo que describe como posibles actos de limpieza étnica y genocidio, acusaciones de extrema gravedad jurídica cuya aplicación a hechos concretos requiere una evaluación conforme al derecho internacional.
Cierre de un importante lugar religioso
La crisis también afecta a la Mezquita de Ibrahim, conocida como la Tumba de los Patriarcas, uno de los lugares religiosos más importantes de Hebrón y venerado tanto por musulmanes como por judíos.
Las autoridades israelíes cerraron el viernes el acceso al recinto para los fieles musulmanes y ordenaron la salida de trabajadores y responsables religiosos palestinos.
El Ministerio palestino de Asuntos Religiosos condenó la medida y denunció que constituye una vulneración de la libertad de culto.
El recinto ha sido históricamente uno de los principales focos de tensión religiosa y política en Hebrón, ciudad donde conviven comunidades palestinas y asentamientos israelíes bajo un complejo sistema de control territorial y militar.
La ofensiva en Hebrón se produce en un contexto de creciente violencia en Cisjordania.
Entre el 29 de septiembre y el 12 de octubre, se registraron 244 incidentes protagonizados por colonos israelíes que provocaron víctimas o daños materiales en 113 comunidades palestinas.
Durante ese mismo período, cinco palestinos murieron y otros 246 resultaron heridos en incidentes relacionados con fuerzas israelíes o colonos.
El balance acumulado de 2026 supera los 2.060 ataques de colonos con víctimas o daños materiales, distribuidos en aproximadamente 300 comunidades palestinas.
El promedio se aproxima a siete incidentes diarios, frente a los cinco registrados durante 2025.
Además, desde enero de 2023, un total de 133 comunidades palestinas han experimentado desplazamientos vinculados a ataques de colonos y restricciones de acceso. De ellas, 49 han quedado completamente desplazadas.
Las demoliciones afectaron viviendas, refugios para animales, instalaciones sanitarias y sistemas de energía solar. Algunas familias debieron permanecer temporalmente en cuevas de la zona.
La situación adquiere especial relevancia política porque Israel celebrará elecciones parlamentarias el próximo martes 27 de octubre.
El Gobierno palestino manifestó su preocupación por la posibilidad de que las operaciones militares y las restricciones impuestas en Cisjordania sean utilizadas con objetivos electorales.
La coalición encabezada por Netanyahu enfrenta una disputa política en la que la seguridad nacional, las operaciones militares y el futuro de los territorios palestinos ocupan un lugar destacado.
Las autoridades palestinas sostienen que las decisiones adoptadas durante la campaña no deben traducirse en nuevas vulneraciones de los derechos de la población civil.
Israel, por su parte, defiende las operaciones como una respuesta de seguridad tras el ataque contra sus militares y ante la amenaza de nuevas acciones armadas.
Crisis humanitaria y presión económica
La escalada militar también profundiza las dificultades económicas y humanitarias de los territorios palestinos.
A fines de septiembre, se estimaba que Israel mantenía retenidos aproximadamente US$6.000 millones en ingresos fiscales correspondientes a la Autoridad Palestina, situación que afecta la capacidad de financiar servicios públicos, programas sociales y remuneraciones de funcionarios.
Las restricciones de circulación, el cierre de carreteras y la destrucción de infraestructura también dificultan el acceso de la población a hospitales, establecimientos educacionales y lugares de trabajo.
En Hebrón, residentes han denunciado problemas para trasladar enfermos y acceder a tratamientos médicos debido a los controles militares y bloqueos de carreteras.
Palestina reclama medidas internacionales concretas
Ante este escenario, el Ministerio de Exteriores palestino reiteró su exigencia de una intervención diplomática que permita detener los desplazamientos, las demoliciones y las restricciones que afectan a la población civil.
La Autoridad Palestina también insistió en la necesidad de poner fin a la ocupación israelí y avanzar hacia el reconocimiento efectivo de un Estado palestino independiente y soberano, con Jerusalén Este como capital.
El Gobierno palestino considera que la continuidad de las operaciones militares, la expansión de los asentamientos y las evacuaciones forzosas representan obstáculos para una solución política duradera.
Mientras tanto, la situación en Hebrón continúa deteriorándose, con miles de residentes expuestos a nuevas órdenes de evacuación y una creciente preocupación por la posibilidad de que las restricciones militares se extiendan a otras ciudades de Cisjordania.
La principal incertidumbre es si las evacuaciones tendrán carácter temporal o si las familias afectadas podrán regresar a sus viviendas una vez concluidas las operaciones militares.
La entrada Palestina exige frenar desplazamientos forzosos en Hebrón se publicó primero en El Periodista.

