
El presidente de Francia, Emmanuel Macron, inauguró este martes en París un monumento conmemorativodedicado a las víctimas del genocidio de Ruanda de 1994, en una ceremonia realizada junto al mandatario ruandés, Paul Kagame.
La obra, emplazada a orillas del río Sena, rinde homenaje a los cientos de miles de hombres, mujeres y niños asesinados entre abril y julio de 1994 durante una de las peores tragedias humanitarias del siglo XX.
Durante la ceremonia, Macron señaló que el monumento representa “la culminación de una larga y paciente búsqueda de la verdad”, basada en décadas de testimonios, investigaciones históricas y esfuerzos por esclarecer los hechos ocurridos en Ruanda.
Por su parte, Kagame destacó la importancia de asumir las responsabilidades históricas. “Afrontar el pasado requiere valentía y humanidad”, afirmó, valorando los avances realizados por Francia en el reconocimiento de su papel durante aquellos acontecimientos.
El monumento consiste en una doble estela de latón negro diseñada por un artista portugués y contiene una inscripción en memoria de las víctimas de las masacres.
La inauguración se produce cinco años después de que Macron reconociera en Kigali la “enorme responsabilidad” de Francia en los acontecimientos que desembocaron en el genocidio, tras la publicación de un informe elaborado por historiadores franceses. El documento concluyó que París mantuvo un respaldo político y militar al régimen del entonces presidente Juvenal Habyarimana, pese a las advertencias sobre los riesgos de violencia masiva.
No obstante, el mandatario francés evitó en aquella ocasión hablar de una complicidad directa del Estado francés o presentar disculpas formales, aunque el reconocimiento fue considerado un paso relevante para mejorar las relaciones bilaterales entre ambos países.
En paralelo, la justicia francesa continúa investigando posibles responsabilidades individuales. Recientemente, un tribunal de apelaciones de París revocó una decisión que había archivado las acusaciones por conspiración para cometer genocidio contra Agathe Habyarimana, viuda del expresidente ruandés, abriendo la puerta a la reanudación del proceso judicial.
Las organizaciones de víctimas sostienen que Agathe Habyarimana integraba el círculo de poder conocido como Akazu, una red de extremistas hutus que habría desempeñado un papel clave en la planificación y ejecución de las matanzas.
El genocidio se desencadenó tras el derribo, el 6 de abril de 1994, del avión en el que viajaban los presidentes de Ruanda, Juvenal Habyarimana, y de Burundi, Cyprien Ntaryamira. El atentado dio paso a una ola de violencia encabezada por milicias hutus extremistas que, en apenas cien días, provocó la muerte de alrededor de 800.000 personas, principalmente tutsis y hutus moderados.
La entrada Francia inaugura en París monumento en memoria de las víctimas del genocidio de Ruanda se publicó primero en El Periodista.

