
La salida del exsubsecretario de Hacienda Juan Pablo Rodríguez abrió un debate que trasciende el ámbito político y que ahora tiene como protagonista al laboratorio que realizó el examen de pelo que dio positivo para drogas: Corthorn Health Limitada.
Hasta hace unas semanas, el nombre de la empresa era prácticamente desconocido para la opinión pública. Sin embargo, tras el caso que terminó con la destitución de la autoridad, el laboratorio pasó al centro de la controversia luego de que Rodríguez cuestionara la validez del procedimiento, denunciara una eventual vulneración de la confidencialidad de sus resultados y exigiera conocer íntegramente la cadena de custodia de la muestra.
El laboratorio elegido por SENDA
Corthorn Health fue la empresa que se adjudicó la licitación pública convocada por el Servicio Nacional para la Prevención y Rehabilitación del Consumo de Drogas y Alcohol (SENDA) para realizar durante 2026 los exámenes obligatorios de drogas al Presidente de la República, ministros y subsecretarios.
El contrato fue adjudicado por un monto cercano a los $30 millones y contemplaba la toma de muestras de cabello, su procesamiento, conservación de contramuestras y la entrega de resultados conforme a estrictos protocolos de confidencialidad y cadena de custodia.
Las bases de la licitación establecen, además, la obligación de elaborar un informe de ejecución donde debe constar el número de muestras tomadas, las contramuestras conservadas y la acreditación de la entrega de resultados únicamente a los destinatarios definidos por el procedimiento.
Exsubsecretario de Hacienda cuestiona test positivo: “No sé si es mi pelo”
«Si ud da positivo en un alcohotest, no puede volver tres semanas después con un examen particular y decir que el primero no vale. El caso del ex subsecretario es similar. Que se analice la contramuestra oficial, bajo cadena de custodia. Si sale negativa, se termina la controversia. Si sale positiva, también. Y si acusan al laboratorio, que presenten pruebas. Basta de teorías conspirativas» posteó en X el diputado socialista Daniel Manouchehri.
Una empresa especializada en toxicología
Según la información institucional publicada por la propia compañía, Corthorn Health inició sus actividades en 1996 y se especializa en toxicología laboral, salud ocupacional, análisis clínicos y asesorías periciales relacionadas con drogas y alcohol.
Entre sus principales clientes figuran empresas mineras, portuarias, de transporte, organismos públicos y compañías privadas que mantienen programas permanentes de control de alcohol y drogas.
La empresa señala que realiza más de 10.000 exámenes toxicológicos al año utilizando muestras de cabello, orina, saliva y aire espirado, además de efectuar confirmaciones mediante cromatografía líquida y espectrometría de masas (LC-MS/MS), considerada una de las metodologías más específicas para este tipo de análisis.
Las acreditaciones
Uno de los principales argumentos utilizados por Corthorn Health para respaldar la confiabilidad de sus análisis es que opera bajo la norma internacional ISO/IEC 17025:2017, orientada a laboratorios de ensayo y calibración.
La empresa informa además que trabaja siguiendo protocolos internacionales desarrollados por organizaciones como la Society of Hair Testing (SoHT), la European Workplace Drug Testing Society (EWDTS) y la Substance Abuse and Mental Health Services Administration (SAMHSA) de Estados Unidos.
De acuerdo con la compañía, estas acreditaciones permiten defender técnicamente los resultados incluso frente a apelaciones administrativas o procesos judiciales.
El conflicto con el exsubsecretario
El prestigio técnico del laboratorio quedó sometido a escrutinio después de que el exsubsecretario Juan Pablo Rodríguez negara haber consumido drogas y exhibiera nuevos exámenes —realizados en otros laboratorios— con resultados negativos.
Rodríguez sostuvo que nunca recibió la información completa necesaria para revisar el procedimiento, particularmente la cadena de custodia y los antecedentes cuantitativos del examen.
Asimismo, acusó a Corthorn Health de vulnerar la confidencialidad de datos sensibles luego de que trascendiera públicamente un segundo análisis efectuado sobre la misma muestra, el cual, según el laboratorio, volvió a arrojar resultado positivo.
Por su parte, Corthorn Health informó a SENDA que realizó una segunda confirmación utilizando la misma muestra obtenida originalmente, procedimiento que —según indicó— ratificó el resultado inicial.
El punto crítico: la cadena de custodia
Más allá del resultado positivo o negativo, especialistas en toxicología coinciden en que uno de los aspectos esenciales en este tipo de procedimientos es la denominada cadena de custodia.
Este protocolo documenta cada etapa que sigue una muestra biológica desde su obtención hasta la emisión del informe final, registrando quién la recibe, cómo se transporta, dónde permanece almacenada y quién interviene en cada fase del análisis.
Su finalidad es garantizar que la muestra corresponde efectivamente a la persona examinada y que no sufrió alteraciones, contaminación o sustitución durante todo el proceso.
Precisamente ese es uno de los aspectos que hoy cuestiona el exsubsecretario.
Un debate que recién comienza
Hasta ahora no existe ningún pronunciamiento oficial que establezca que Corthorn Health haya incumplido sus protocolos o que los resultados emitidos sean inválidos.
Tampoco existe una resolución administrativa o judicial que determine responsabilidades respecto de las denuncias formuladas por el exsubsecretario.
Sin embargo, el caso ha abierto un debate sobre los estándares que deben aplicarse cuando los exámenes toxicológicos tienen consecuencias políticas e institucionales tan relevantes como la destitución de una alta autoridad del Estado.
«Según la postura del exsubsecretario de Hacienda, Juan Pablo Rodríguez, el laboratorio Corthorn Health no cumpliría con los estándares necesarios para realizar exámenes de drogas. Si ese mismo criterio se aplicara de manera consistente, todas las autoridades del actual Gobierno cuyos resultados fueron negativos en ese laboratorio también deberían repetir sus exámenes», señaló en X, Daniel Paredes.
Mientras el Gobierno mantiene la validez del procedimiento realizado por SENDA, Rodríguez insiste en que los nuevos exámenes negativos demuestran que nunca consumió drogas y busca recuperar su cargo y limpiar su reputación. La controversia podría trasladarse ahora a los tribunales, donde aspectos técnicos como la cadena de custodia, la confidencialidad de los resultados y los protocolos analíticos serán determinantes para esclarecer uno de los casos políticos más polémicos del año.
La entrada Corthorn Health: el laboratorio que quedó «bajo la lupa» tras el caso del exsubsecretario de Hacienda se publicó primero en El Periodista.

