
Desde las calles de Cerro Navia hasta los velódromos internacionales, la historia de Claudio Gutiérrez Carrasco es una muestra de perseverancia, disciplina y pasión por el deporte. Con apenas 18 años recién cumplidos, el ciclista chileno ya exhibe un palmarés que incluye títulos nacionales, medallas panamericanas y actuaciones destacadas en campeonatos mundiales juveniles.
En conversación con Velobike de El Periodista TV, el deportista repasó el camino que lo llevó a convertirse en una de las principales promesas del ciclismo nacional.
Sus primeros pedaleos comenzaron durante la pandemia, cuando salía a entrenar junto a su hermano por sectores como Cuesta Barriga y Cuesta Lo Prado. Allí conoció a Hugo González, quien se transformó en uno de sus primeros mentores y lo ayudó a descubrir el potencial que tenía sobre la bicicleta.
Poco después llegó el apoyo de Nicolás Verdugo, quien lo integró al mundo competitivo y lo llevó a disputar su primer Campeonato Nacional en Puerto Montt en 2021. Aunque sufrió una caída en aquella experiencia, terminó la prueba y confirmó que el ciclismo sería parte fundamental de su vida.
De campeón nacional a bicampeón panamericano
El gran salto deportivo llegó en 2022. Ese año conquistó el Campeonato Nacional de Contrarreloj Individual y comenzó a consolidarse como una de las figuras emergentes del ciclismo chileno juvenil.
Posteriormente, bajo la dirección técnica de Rafael Aravena en el Club Ciclista Chacabuco, profundizó su desarrollo en pista y ruta, acumulando triunfos en campeonatos nacionales, Juegos Binacionales y competencias internacionales.
Entre sus principales logros destacan dos títulos panamericanos consecutivos en persecución por equipos, disciplina conocida como la cuarteta 4×4000 metros, donde integró el equipo chileno que se convirtió en referencia continental.
En 2025, Chile logró la medalla de oro panamericana con un tiempo cercano a los 4 minutos y 9 segundos, mientras que en 2026 el equipo volvió a imponerse y registró marcas aún más competitivas, acercándose a los niveles de las selecciones adultas.
Sacrificio diario
Detrás de los resultados existe una rutina exigente. Claudio viaja habitualmente más de una hora y media desde Cerro Navia hasta el Velódromo de Peñalolén para entrenar, combinando sesiones de gimnasio, pista y largas jornadas de ruta.
Reconoce además el apoyo de su familia, de la Municipalidad de Cerro Navia y del programa Promesas Chile, instituciones que han acompañado su crecimiento deportivo desde sus primeras medallas nacionales.
«Hay que seguir trabajando porque las cosas no siempre resultan a la primera. El ciclismo te enseña a perseverar y después llegan los frutos del esfuerzo», señaló durante la entrevista.
El sueño europeo
Con el paso a la categoría Sub-23 cada vez más cerca, Gutiérrez tiene un objetivo claro: competir en Europa.
Sus preferencias apuntan especialmente a Bélgica y España, países donde espera continuar su formación deportiva y acercarse al profesionalismo.
«Bélgica me gusta porque las carreras son más planas y se adaptan mejor a mis características. España también es una buena opción», explicó.
El joven corredor se define como un rutero-sprinter, especialista en llegadas masivas y pruebas de velocidad, aunque también ha demostrado gran rendimiento en persecución individual y por equipos.
La meta olímpica
Aunque reconoce que los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028 aparecen como un desafío exigente, Claudio no esconde sus aspiraciones.
Su objetivo inmediato es consolidarse en la selección chilena adulta, seguir creciendo en las pruebas de medio fondo en pista y mantener el camino que lo ha llevado a convertirse en una de las mayores promesas del ciclismo nacional.
Con dos títulos panamericanos, medallas nacionales y la mirada puesta en Europa, Claudio Gutiérrez representa una nueva generación de ciclistas chilenos que busca abrirse paso en el escenario internacional sin olvidar sus orígenes ni el esfuerzo que exige cada kilómetro recorrido.
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