
El brote de ébola que afecta desde mayo a República Democrática del Congo (RDC) continúa agravándose y ya ha provocado 2.911 muertes, mientras que los casos confirmados llegaron a 6.041.
Del total de personas diagnosticadas, 1.366 se han recuperado, mientras que otras 619 permanecen aisladas u hospitalizadas. Las autoridades sanitarias mantienen además bajo vigilancia a miles de contactos de pacientes infectados y sitúan la tasa de seguimiento en un 82,4%.
La epidemia afecta actualmente a seis provincias: Ituri, Kivu Norte, Kivu Sur, Tshopo, Alto Uélé y Bajo Uélé, aunque los principales esfuerzos sanitarios están concentrados en Ituri, Kivu Norte y Alto Uélé.
En esas zonas se han reforzado las labores de detección de nuevos contagios, aislamiento de pacientes, asistencia médica y prevención comunitaria, en momentos en que aumenta la inquietud internacional por la velocidad de propagación de la enfermedad y la presión sobre un sistema sanitario que opera en condiciones especialmente complejas.
El brote más mortífero de la historia de RDC
La actual emergencia ya se convirtió en el brote de ébola con mayor número de víctimas registrado en República Democrática del Congo, superando la epidemia ocurrida entre 2018 y 2020.
Aquel brote, concentrado principalmente en las provincias orientales de Kivu Norte e Ituri, se desarrolló además en zonas afectadas por conflictos armados, desplazamientos de población y ataques contra instalaciones sanitarias, factores que dificultaron las campañas de vacunación y seguimiento epidemiológico.
La magnitud de la crisis de 2026 ha llevado incluso a plantear comparaciones con la epidemia que golpeó África occidental entre 2014 y 2016, considerada hasta ahora la mayor emergencia de ébola conocida.
Ese episodio dejó 28.616 casos y 11.325 muertos principalmente en Guinea, Liberia y Sierra Leona y provocó una movilización sanitaria internacional sin precedentes.
Más de una docena de brotes desde 1976
República Democrática del Congo es uno de los países con mayor experiencia mundial enfrentando el virus. En diciembre de 2025, las autoridades ya habían declarado terminado otro brote registrado en la provincia de Kasai.
Desde que el ébola fue identificado por primera vez en 1976, el país ha enfrentado más de una docena de epidemias.
Precisamente uno de los primeros focos conocidos se produjo ese año en la localidad congoleña de Yambuku, próxima al río Ébola, curso de agua que posteriormente dio nombre a la enfermedad.
El virus provoca una enfermedad grave que puede generar fiebre, debilidad intensa, dolores musculares, vómitos, diarrea y, en los casos más severos, hemorragias internas y externas. Su transmisión ocurre principalmente mediante contacto directo con sangre o fluidos corporales de personas infectadas.
El fuerte aumento de casos registrado durante los últimos meses vuelve ahora a situar a RDC ante una emergencia sanitaria de enorme escala, con el desafío adicional de impedir que la expansión territorial de la enfermedad termine desbordando completamente la capacidad de respuesta del país.
La entrada Brote de ébola en República Democrática del Congo supera los 2.900 muertos y 6.000 casos se publicó primero en El Periodista.

