
El 35% de los usuarios de redes sociales en Chile ha participado alguna vez en desafíos virales difundidos a través de plataformas como TikTok, Instagram, Facebook o YouTube, según un estudio de la empresa de ciberseguridad Kaspersky.
Del total de consultados, un 34% aseguró que se ha sumado ocasionalmente a este tipo de retos, mientras que un 1% afirmó hacerlo con frecuencia. En contraste, el 62% señaló que nunca ha participado y un 3% dijo no conocer estas dinámicas.
Los desafíos virales son actividades, pruebas o tendencias que se difunden rápidamente en redes sociales e invitan a los usuarios a imitarlas, grabarlas y compartirlas. Pueden incluir bailes, bromas, preguntas, cambios de apariencia, pruebas físicas o el uso de filtros y aplicaciones, generalmente asociados a una etiqueta común. Aunque muchos son inofensivos, algunos pueden exponer información personal, dirigir a enlaces falsos o incentivar conductas riesgosas.
La investigación fue difundida con motivo del Día Mundial de las Redes Sociales y advierte que la rapidez con que circulan estas tendencias puede llevar a los usuarios a compartir información personal, interactuar con perfiles desconocidos o ingresar a enlaces y aplicaciones sin verificar su seguridad.
Entre quienes participan en desafíos virales, el 74% señaló que lo hace principalmente por diversión. Un 20% se suma porque también lo hacen amigos o conocidos, mientras que el 6% participa debido a la popularidad de los retos o porque son replicados por celebridades.
Sin embargo, los especialistas alertaron que la combinación de entretenimiento, presión social e impulsividad puede ser aprovechada por ciberdelincuentes para redirigir a los usuarios a páginas falsas, solicitar permisos innecesarios, promover descargas inseguras o recopilar información personal.
Algunos desafíos también incentivan la publicación de rutinas, lugares frecuentes, rostros de familiares, objetos de valor, datos escolares o laborales, además de horarios y hábitos cotidianos. Aunque estos antecedentes puedan parecer aislados, podrían utilizarse para elaborar perfiles detallados y realizar intentos de fraude más creíbles.
“Los desafíos virales no representan un riesgo únicamente por su contenido, sino por la forma en que incentivan la participación, ya que suelen impulsar a las personas a actuar de manera impulsiva, replicar comportamientos y compartir información sin detenerse a evaluar las posibles consecuencias”, explicó Carolina Mojica, gerente de Productos para el Consumidor de Kaspersky para las regiones Norte y Sur de América Latina.
La especialista agregó que estas dinámicas pueden ser empleadas para recopilar datos personales, dirigir a los usuarios a sitios fraudulentos, instalar aplicaciones maliciosas o solicitar accesos innecesarios a los dispositivos.
“La clave no es evitar las redes sociales, sino utilizarlas de forma consciente, crítica y limitando la exposición de información personal”, sostuvo Mojica.
Entre las principales recomendaciones, los expertos plantearon revisar qué datos solicita o expone un desafío antes de participar, desconfiar de enlaces y aplicaciones externas, evitar entregar contraseñas o códigos de verificación y restringir la visibilidad de publicaciones e historias.
También aconsejaron conversar con niños y adolescentes sobre los riesgos asociados a los retos virales, especialmente cuando estos promueven descargas, acceso a enlaces desconocidos o la difusión de información privada.
Finalmente, recomendaron mantener actualizados los dispositivos y utilizar herramientas de protección capaces de detectar páginas falsas, intentos de phishing, enlaces maliciosos y aplicaciones potencialmente peligrosas.
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