
La Organización Mundial de la Salud (OMS) salió a reforzar la importancia de respetar los calendarios de vacunación infantil, en medio de la controversia generada por la decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de reducir el número de vacunas recomendadas universalmente para los niños.
La nueva directriz de la administración estadounidense baja de 18 a 11 las vacunas de recomendación general y deja otras siete sujetas a una decisión clínica compartida entre médicos y familias. Además, modifica el esquema de algunas inmunizaciones, incluida la separación de las dosis contra el sarampión, las paperas y la rubéola.
Frente a ese giro, la OMS recordó que los calendarios de vacunación no responden a criterios arbitrarios, sino a décadas de investigación sobre transmisión de enfermedades, desarrollo del sistema inmunitario y seguridad de las vacunas.
“Retrasar, espaciar o modificar el calendario de vacunación implica que su hijo podría estar expuesto a enfermedades peligrosas durante un período más prolongado”, advirtió el organismo.
OMS: cada dosis tiene un momento definido por evidencia científica
La organización explicó que las vacunas son más eficaces cuando se administran antes de que los niños entren en contacto con los agentes infecciosos frente a los cuales deben protegerlos.
Por esa razón, muchas inmunizaciones se concentran durante los primeros meses y años de vida.
Según la OMS, el momento recomendado para cada dosis se determina tras años de estudios sobre cuándo existe mayor riesgo de enfermar, cómo responde el sistema inmunitario infantil y cuánto tiempo se mantiene la protección.
El organismo señaló que, durante más de seis décadas, expertos internacionales y organismos técnicos han estudiado la transmisión de enfermedades y la seguridad y eficacia de las vacunas para establecer recomendaciones globales.
Entre ellos se encuentra el Grupo Asesor Estratégico de Expertos en Inmunización (SAGE), junto con autoridades sanitarias nacionales.
La OMS recordó que esas investigaciones permiten determinar qué vacunas requiere la población, cuándo deben administrarse y cuántas dosis son necesarias para alcanzar una protección eficaz.
Advertencia frente a cambios en los esquemas
Aunque la OMS reconoce que cada país puede efectuar determinadas adaptaciones en sus programas de inmunización según sus características epidemiológicas y sanitarias, insistió en que esas decisiones deben apoyarse en evidencia científica y asesoramiento técnico especializado.
El organismo destacó que existen vacunas que forman parte de las recomendaciones esenciales de inmunización y que han sido adoptadas ampliamente en el mundo.
Entre ellas mencionó las destinadas a proteger contra hepatitis B, difteria, tétanos, tos ferina, poliomielitis, sarampión, rubéola, enfermedad neumocócica, rotavirus, Haemophilus influenzae tipo B y virus del papiloma humano.
También defendió el uso de vacunas combinadas, que permiten proteger contra distintas enfermedades con un menor número de inyecciones y facilitan el cumplimiento oportuno del calendario.
Trump defiende mayor libertad para las familias
La administración de Trump sostiene que la nueva política pretende ampliar la capacidad de decisión de los padres y alinear las recomendaciones estadounidenses con la evidencia disponible y las prácticas observadas en otros países desarrollados.
Sin embargo, el mensaje difundido por la OMS pone el énfasis en el riesgo sanitario de alterar los tiempos de inmunización sin respaldo científico suficiente.
El organismo insistió en que los calendarios están diseñados para que los menores reciban protección precisamente en los períodos en que presentan mayor vulnerabilidad.
La advertencia adquiere especial relevancia en un contexto de creciente debate político sobre las vacunas en Estados Unidos y refuerza la posición de quienes sostienen que cualquier cambio en las políticas de inmunización debe basarse prioritariamente en evidencia científica y no en consideraciones ideológicas o políticas.
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