
Mafalda cumplió 62 años desde su primera publicación oficial. El 29 de septiembre de 1964, la pequeña de pelo negro creada por el dibujante argentino Joaquín Salvador Lavado Tejón, universalmente conocido como Quino, apareció en las páginas de la revista Primera Plana y comenzó un recorrido que terminaría transformándola en uno de los personajes más reconocibles del humor gráfico en español.
La protagonista era una niña inquieta, inteligente e inconformista que observaba con desconcierto el comportamiento de los adultos. Desde esa perspectiva infantil, Quino construyó una mirada crítica sobre la política, las desigualdades sociales, la guerra, los medios de comunicación, la familia y las contradicciones de la vida cotidiana.
En aquellas primeras tiras todavía no estaba conformado el grupo de personajes que luego acompañaría a Mafalda. Con el tiempo aparecerían Felipe, Manolito, Susanita, Miguelito y Libertad, además de su hermano Guille y sus padres.
Un personaje que nació de una publicidad frustrada
La historia de Mafalda comenzó, en realidad, antes de 1964.
Quino había desarrollado el personaje a partir de un encargo publicitario para promocionar una línea de electrodomésticos Mansfield. La campaña finalmente no prosperó, pero el dibujante conservó aquellas tiras y posteriormente recuperó a la pequeña protagonista.
El nombre también estaba relacionado con la exigencia de que los personajes de aquella campaña tuvieran nombres que comenzaran con la letra “M”.
El salto definitivo ocurrió cuando Mafalda comenzó a publicarse regularmente en Primera Plana. Después pasó al diario El Mundo, donde la historieta alcanzó una difusión mucho mayor, y posteriormente a la revista Siete Días Ilustrados.
En 1966 apareció el primer libro recopilatorio. Los 5.000 ejemplares de la primera edición se agotaron en apenas dos días, anticipando la dimensión que alcanzaría el fenómeno.
De Argentina al mundo
Mafalda pronto dejó de ser exclusivamente argentina.
En 1969 comenzó su expansión europea con su publicación en Italia bajo el título Mafalda la contestataria. El escritor y semiólogo italiano Umberto Eco participó en la presentación de aquella edición y contribuyó a proyectar internacionalmente al personaje.
Las historietas terminaron traduciéndose a 26 idiomas y fueron publicadas en numerosos países, convirtiendo a la niña creada por Quino en un referente internacional del humor gráfico.
Su universo reflejaba muchas de las tensiones políticas y sociales de las décadas de 1960 y 1970. Mafalda estaba preocupada por la paz mundial, los derechos humanos y las injusticias, mientras rechazaba las guerras y las armas. Al mismo tiempo, sus conversaciones familiares permitían a Quino abordar los cambios culturales y el papel de la mujer en la sociedad.
Todo ello convivía con características que hicieron inmediatamente reconocible al personaje: su admiración por los Beatles y, especialmente, su legendario rechazo a la sopa.
Quino decidió terminar la historieta en 1973
Después de nueve años, Quino decidió dejar de producir nuevas tiras.
La última entrega regular de Mafalda apareció el 25 de junio de 1973. El propio dibujante explicó posteriormente que sentía que comenzaba a repetirse y prefirió terminar la serie antes que continuar explotando una fórmula que consideraba agotada.
Sin embargo, Mafalda nunca desapareció.
Los libros continuaron reeditándose durante décadas y Quino volvió excepcionalmente a dibujar al personaje para campañas sociales e institucionales, entre ellas iniciativas vinculadas a UNICEF y a la defensa de la democracia y los derechos humanos.
La historieta también se transformó en películas y producciones animadas, mientras sus personajes comenzaron a aparecer en monumentos, estampillas y exposiciones.
En Buenos Aires, la escultura de Mafalda sentada en un banco del barrio de San Telmo se convirtió incluso en un atractivo turístico, posteriormente acompañada por las figuras de Susanita y Manolito.
El reconocimiento a Quino
El impacto cultural de su creación estuvo acompañado por numerosos reconocimientos a Quino.
En 2014, cuando se conmemoraron los 50 años de la primera publicación de Mafalda, el dibujante recibió el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades, uno de los principales reconocimientos de su trayectoria. Ese mismo año se realizaron exposiciones y homenajes internacionales dedicados al personaje.
Quino murió en Mendoza el 30 de septiembre de 2020, a los 88 años, precisamente un día después del aniversario de la primera publicación de Mafalda.
Su muerte no interrumpió la circulación de una obra que ya había trascendido a su creador.
A 62 años de aquel debut en Primera Plana, Mafalda continúa pasando de una generación a otra. Sus preguntas sobre la paz, la desigualdad, el poder, la libertad y las contradicciones de los adultos explican buena parte de esa permanencia.
Creada en otra época y bajo circunstancias políticas muy diferentes, la niña que quería arreglar el mundo terminó convirtiéndose en una de las figuras más perdurables de la cultura latinoamericana.
La entrada Mafalda, 62 años mirando el mundo con ironía, rebeldía y lucidez se publicó primero en El Periodista.

