
El huracán Polo volvió a intensificarse este viernes hasta alcanzar la categoría 5, la máxima de la escala Saffir-Simpson, mientras continúa desplazándose sobre aguas del océano Pacífico frente a las costas de México.
A las 06:00 horas del centro de México, el centro del ciclón se encontraba aproximadamente 430 kilómetros al sur-suroeste de Cabo Corrientes, en el estado de Jalisco, con vientos máximos sostenidos de 260 kilómetros por hora y rachas que alcanzaban los 315 km/h.
Se trata de la tercera ocasión durante su evolución en que Polo alcanza la categoría 5, después de experimentar fluctuaciones de intensidad mientras avanza frente al litoral mexicano.
Aunque el centro del huracán permanece sobre el océano, la amplitud de sus bandas nubosas está provocando condiciones meteorológicas adversas en buena parte del occidente y noroeste de México.
Las mayores precipitaciones se concentran en sectores de Jalisco, Sinaloa y Nayarit, donde se esperan lluvias muy fuertes. También se prevén precipitaciones fuertes en Colima y en zonas de Michoacán y Baja California Sur.
La acumulación de agua aumenta el riesgo de deslizamientos de tierra, crecidas de ríos y arroyos, desbordamientos e inundaciones en sectores bajos, especialmente en las áreas costeras y montañosas.
Baja California bajo vigilancia
Las actuales proyecciones indican que Polo debería modificar progresivamente su trayectoria y aproximarse a la península de Baja California.
El escenario meteorológico contempla que el ciclón pueda tocar tierra durante el martes 29 de septiembre, en las cercanías de Cabo San Lázaro, aunque para entonces habría perdido una parte importante de su fuerza.
De mantenerse esa trayectoria, Polo llegaría como un huracán de categoría 1, con vientos sostenidos de entre 140 y 160 kilómetros por hora.
La evolución sigue sujeta a cambios, especialmente debido a las variaciones que el ciclón ha mostrado durante los últimos días.
Tres ascensos a categoría 5
Uno de los elementos que ha llamado la atención durante la evolución de Polo es su capacidad para perder y recuperar rápidamente intensidad.
El ciclón alcanzó por primera vez la categoría 5 el martes 22 de septiembre. En esa oportunidad registró vientos de al menos 260 kilómetros por hora mientras avanzaba frente a las costas de Guerrero y Colima.
Horas después llegó a presentar vientos sostenidos de 285 kilómetros por hora y rachas de 350 km/h, antes de comenzar a debilitarse.
El miércoles 23 bajó a categoría 4, con vientos sostenidos de alrededor de 240 kilómetros por hora, pero posteriormente volvió a intensificarse. Este viernes recuperó nuevamente la máxima categoría.
Los antecedentes meteorológicos muestran que son pocos los ciclones del Pacífico que han fluctuado reiteradamente entre las categorías 4 y 5.
Entre los precedentes figuran Emilia, en 1994; Loke, en 2006; y Lowell, en 2026, este último con dos períodos como huracán de categoría 5 frente a Hawái.
Una intensificación extraordinariamente rápida
Polo también ha destacado durante esta temporada por la velocidad de su intensificación.
El sistema pasó desde tormenta tropical hasta huracán categoría 5 en menos de 24 horas, un proceso de intensificación rápida favorecido por las elevadas temperaturas de las aguas superficiales del Pacífico y otras condiciones atmosféricas favorables para el fortalecimiento de ciclones tropicales.
La temperatura del océano es uno de los factores fundamentales para alimentar estos sistemas. Las aguas cálidas aportan energía y humedad, mientras una baja cizalladura del viento puede permitir que la estructura del ciclón se organice rápidamente.
La presencia de El Niño y las condiciones oceánicas registradas hacia el final del verano boreal forman parte del escenario climático en el que se ha desarrollado Polo.
México reforzó el despliegue preventivo
Desde que Polo alcanzó inicialmente la categoría 5, las autoridades mexicanas reforzaron las medidas preventivas en los estados potencialmente afectados.
La Armada activó su dispositivo de prevención en el litoral del Pacífico y preparó personal, embarcaciones, vehículos, maquinaria y equipos de emergencia para responder ante eventuales inundaciones, daños por viento o problemas derivados del fuerte oleaje.
Solo en la región correspondiente a Baja California y Sonora se dispuso inicialmente de más de 3.200 efectivos navales, además de vehículos, embarcaciones, buques, cocinas móviles y equipos para producir agua potable.
Durante los últimos días, Polo ha generado además oleaje de varios metros de altura en sectores de Michoacán, Guerrero, Colima y Jalisco, junto con lluvias intensas que han obligado a mantener medidas especiales de prevención.
La principal preocupación durante las próximas horas seguirá concentrada en las precipitaciones asociadas a las bandas exteriores del ciclón y en su evolución hacia el noroeste mexicano.
La trayectoria prevista mantiene especialmente bajo observación a Baja California Sur, donde el eventual ingreso de Polo la próxima semana podría producir lluvias intensas, fuertes vientos y oleaje elevado incluso si, como anticipan las proyecciones actuales, el huracán llega considerablemente debilitado.
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