
Las fuerzas militares de Estados Unidos interceptaron y posteriormente hundieron una nueva embarcación que presuntamente funcionaba como estación flotante de abastecimiento para operaciones de narcotráfico vinculadas a la banda ecuatoriana Los Choneros en aguas del Pacífico oriental.
La operación fue ejecutada por efectivos de la Fuerza Operativa Conjunta del Hemisferio Occidental bajo la conducción del Mando Sur estadounidense, en el marco de la creciente ofensiva contra las redes logísticas utilizadas por organizaciones criminales para transportar drogas por vía marítima.
La inteligencia estadounidense atribuyó la embarcación a una estructura relacionada con Los Choneros, una de las organizaciones criminales más poderosas de Ecuador y que Washington considera parte de las redes narcoterroristas que operan en el continente.
Los militares abordaron y registraron el buque antes de retirar a las personas que se encontraban en su interior. Posteriormente, los tripulantes fueron puestos a disposición de las autoridades ecuatorianas y la embarcación fue hundida para impedir que pudiera volver a ser utilizada.
El objetivo de estas estaciones flotantes es suministrar combustible y apoyo a embarcaciones rápidas que recorren grandes distancias transportando cargamentos de droga desde las costas sudamericanas hacia Centroamérica, México y posteriormente Estados Unidos.
Cuarta operación en menos de una semana
La intervención forma parte de una sucesión de acciones similares desarrolladas durante los primeros días de septiembre.
El 2 de septiembre, fuerzas estadounidenses interceptaron otra embarcación en aguas internacionales del Pacífico oriental que presuntamente cumplía funciones de estación flotante de combustible para Los Choneros. Tras ser abordada y registrada, sus ocupantes fueron entregados a Ecuador y el barco fue hundido.
Una nueva operación ocurrió el 3 de septiembre, nuevamente contra una embarcación utilizada como punto de reabastecimiento en alta mar. En aquella oportunidad participaron efectivos desplegados desde el buque anfibio USS San Antonio.
El 5 de septiembre se produjo otra intervención, esta vez contra una estructura compuesta por varias embarcaciones que presuntamente conformaban una estación flotante de abastecimiento. Después del desembarco de sus tripulantes, las fuerzas estadounidenses hundieron tanto el barco principal como las naves auxiliares.
La intervención anunciada ahora consolida una estrategia orientada no solamente a interceptar cargamentos de droga, sino también a desarticular la infraestructura que permite mantener operativas durante largos períodos a las embarcaciones utilizadas por las organizaciones criminales.
Cooperación entre Washington y Quito
Las operaciones se desarrollan en estrecha coordinación entre Estados Unidos y Ecuador, cuyo Gobierno ha endurecido durante los últimos años su estrategia contra organizaciones como Los Choneros, Los Lobos y otras estructuras relacionadas con el narcotráfico internacional.
Quito ha respaldado las recientes acciones marítimas señalando que forman parte de investigaciones conjuntas destinadas a identificar y neutralizar las redes utilizadas para abastecer a las embarcaciones que transportan cocaína hacia el norte del continente.
Los Choneros adquirieron especial notoriedad por su influencia dentro del sistema penitenciario ecuatoriano, sus enfrentamientos con bandas rivales y sus conexiones con redes internacionales de tráfico de drogas.
La organización también ha sido vinculada con una parte importante de la escalada de violencia experimentada por Ecuador, donde las disputas por puertos, rutas marítimas y centros de distribución de cocaína han transformado al crimen organizado en uno de los principales problemas de seguridad del país.
Una ofensiva marítima cada vez mayor
Estados Unidos ha incrementado durante el último año su presencia militar y sus operaciones contra embarcaciones presuntamente relacionadas con organizaciones narcotraficantes en el Pacífico y el Caribe.
La estrategia apunta a intervenir no solamente los barcos que transportan directamente cargamentos de droga, sino también las redes de combustible, abastecimiento, comunicaciones y apoyo que permiten mantener abiertas las rutas marítimas.
Las operaciones contra embarcaciones ecuatorianas, sin embargo, también han generado controversia. Familiares de algunos tripulantes involucrados en procedimientos anteriores han rechazado las acusaciones de narcotráfico y han sostenido que se trataba de pescadores, mientras sectores críticos han cuestionado los procedimientos empleados para hundir las naves.
Estados Unidos y Ecuador mantienen que las embarcaciones intervenidas estaban integradas a una red logística utilizada por Los Choneros.
La sucesión de operaciones del 2, 3, 5 y 7 de septiembre muestra que la ofensiva está entrando en una nueva etapa, enfocada en cortar la capacidad de abastecimiento que permite a las organizaciones criminales operar a cientos de kilómetros de las costas sudamericanas y mantener activas las principales rutas marítimas de la cocaína hacia América del Norte.
La entrada EEUU intercepta y hunde nueva embarcación vinculada a Los Choneros en el Pacífico se publicó primero en El Periodista.

