Palestinos en Curicó: “Es un crimen de guerra lo que está haciendo Israel”

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La colonia Palestina más grande del mundo se encuentra en Chile y en Curicó, existe una importante parte de esa comunidad.

Por tal motivo, parte de su representación quiso entregar una carta a VLN Radio, principalmente para condenar los ataques de Israel a civiles en la Franja de Gaza, en su búsqueda por acabar con el grupo islamista Hamás, luego de los hechos ocurridos en una fiesta masiva en la zona.

El doctor Carlos Krauss Abusleme, miembro de la comunidad Palestina en Curicó, criticó el análisis que – a su juicio- se le está dando a este conflicto. “Hacemos un llamado desesperado para que la comunidad defienda a las víctimas y no a los victimarios”, señaló.

Además agregó: “Hemos sido observadores de un trato incorrecto de lo que ocurre en Palestina, creemos que los argumentos que se están entregando, de un crimen de guerra que se está llevando a cabo por parte de Israel, con bombardeos indiscriminados, es parte de una justificación para dar pie a los ataques”.

En la misma línea sostiene que “nadie le pone freno a lo que realiza Israel contra el pueblo Palestino. Es lo hacen para justificar su guerra, lo que no es nuevo, porque se ha repetido en otras oportunidad. Abogamos para que se cumpla la ley internacional, una instancia que sea justa, para que nos lleve a la paz”.

Declaración comunidad palestina

 

ONU: Falta de agua puede causar muertes por deshidratación

La mayor riqueza que alguien puede tener hoy en Gaza es una botella de agua, un recurso extremamente escaso para los dos millones de habitantes de la Franja, sumidos en una crisis humanitaria sin precedentes en el enclave.

El drama de la sed se cierne sobre una población de 2,3 millones de gazatíes, en la que se han registrado ya 2.670 muertos y 9.200 heridos por los bombardeos israelíes desencadenados por el ataque, el sábado de la semana pasada, de la milicia islamista Hamás, que dejó más de 1.400 muertos en Israel.

En las últimas 24 horas se han registrado 357 muertos y un millar de heridos, según el Ministerio de Sanidad gazatí.

La falta de agua en Gaza no se debe tanto al cierre de las tuberías ordenado por Israel el lunes, revocado ahora parcialmente, como a la escasez de combustible para las desalinizadoras de Gaza que abastecen a la población repartiendo agua en camiones. El agua del grifo en la Franja, extraída del subsuelo, es prácticamente imposible de beber por su alta salinidad.

El Ministerio de Infraestructuras israelí confirmó hoy la decisión de «renovar el suministro de agua en un punto concreto para los residentes del sur de la Franja de Gaza«.

Sin embargo, es apenas una gota en el desierto, ya que el agua proporcionada por Israel en tiempos normales supone apenas el 7% del consumo total en el enclave, y Naciones Unidas ya ha advertido de que llevar combustible a Gaza es la única manera de salvar a la población de la muerte por deshidratación.